MOTIVACIÓN Y CAMBIO ¿PUEDE UNO CAMBIAR?

EL PROBLEMA DE LA PSICOLOGÍA
El problema de la Psicología es entender la conducta humana. Dos preguntas claves dirigen nuestro estudio: ¿Por qué hago lo que hago? ¿Puedo cambiar mi conducta? (Harris, yo estoy bien, tú está bien, capitulo 12).

A ambas preguntas la respuesta es positiva. Solo se exige una condición: que acertemos a cambiar los motivos.

¿CAMBIO DE MOTIVOS?

Los motivos fisiológicos, vitales y sociales, no son cambiables directamente; del hombre solo dependen directamente, en razón a su libertad, los motivos espirituales: valores e ideales. Esos son los únicos motivos que le hombre puede cambiar.

Pero ¿qué sucede cuando se cambian los valores? Sucede que el cambio repercute en las otras áreas de motivos, cambiándolos en buena parte. Así por ejemplo el sexo bajo el ideal del celibatorio; el hambre, la comodidad, el bienestar material… bajo el ideal social, misionero, maternal, etc. Piénsese en la madre que renuncia a mil cosas para atender a su hijo; en el misionero religioso…; en el idealista político.

CUALIDAD DE TAL IDEAL: INTEGRACIÓN PSICOLÓGICA

¿Qué cualidades o rasgos ha de tener el ideal para que se produzcan esos cambios a nivel de la motivación fisiológica, vital o social?

Tal ideal, sin duda, ha de llenar de tal modo a la persona, ha de motivarla, a nivel espiritual, de tal plenitud que dicha persona viva ese bien ideal como un bien mayor que los otros bienes que deja. Más en concreto: que yo viva ese ideal como bien mío, y mayor para mí, que los otros sacrifico.

Esto supone los siguientes pasos, que la persona ha de dar en su conciencia: 1) ver ambos bienes como míos, 2) ver al ideal como bien mayor, 3) en consecuencia, ver a un nivel cada vez más experiencial, que es razonable, justo, valioso… privarme de los otros bienes por éste.

Se produce así la integración psicológica. Los motivos humanos son múltiples y, a veces, contradictorios. Pero en el hombre, en quien están y para quien esos motivos son fuerza, es UNO. De modo que para realizarlos, el hombre tiene que reducirlos a una cierta unidad. A esta reducción llamo aquí integración psicología.

Paso para una integración sana.
1. Nunca desconocer, ni menos negar, el bien del motivo sacrificado.
2. Sino reconocerlo,
3. Aceptando que es un bien para mí,
4. Sacrificarlo para mi bien mayor, para bien del todo como persona.


Fuente:
Hacia la realización del hombre. Fundamentos de Psicología. Mateo Andrés S.J. 6ta. Ed. 2005. Ediciones MSC. 1994