CAUSAS Y TRATAMIENTOS DE LA HIPERHIDROSIS



El término “hiperhidrosis” hace referencia a la producción excesiva de sudor. Esta producción excesiva de sudor es una enfermedad que suele iniciarse en la infancia o la pubertad y generalmente dura toda la vida si no se realiza tratamiento. Se estima que el 3% de la población padece hiperhidrosis primaria; afecta de igual manera a hombres y mujeres. Hasta el 40% de los afectados tiene otro miembro de la familia con el mismo trastorno, por lo que es una enfermedad hereditaria.

En otras palabras, hiperhidrosis es una condición en la cual el cuerpo produce un volumen de sudor desproporcional a las necesidades fisiológicas para la regulación de la temperatura corporal, es decir, el paciente suda mucho y sin razón.

La hiperhidrosis es, generalmente, una condición primaria, sin causa aparente. Sin embargo, hay algunas enfermedades y ciertos medicamentos que pueden causar sudoración excesiva, como por ejemplos: Propranolol, Nifedipina, Fisiostigmina, Pilocarpina, Antidepresivos, Insulina, Hipoglucémicos orales, Tamoxifeno ,Sildenafil, entre otros.

Causas

La hiperhidrosis primaria, es decir, la hiperhidrosis sin causa aparente, suele ser localizada, afectando solamente manos, pies o axilas. Eventualmente, la transpiración excesiva en la cara y el cráneo puede hacer parte del cuadro.

Cuando la hiperhidrosis es difusa o comienza después de la edad adulta, debemos pensar en causas secundarias; entre ellas podemos mencionar:

  • Neoplasias
  • Linfoma
  • Diabetes
  • Enfermedades de la tiroides
  • Tuberculosis
  • VIH
  • Otras infecciones
  • Enfermedades febriles
  • Alcoholismo crónico
  • Gota
  • Menopausia
  • Feocromocitoma
  • Medicamentos

Entre los medicamentos que pueden causar la hiperhidrosis están:

  • Propranolol
  • Nifedipina
  • Fisiostigmina
  • Pilocarpina
  • Antidepresivos
  • Insulina
  • Hipoglucémicos orales
  • Tamoxifeno
  • Sildenafil
  • Omeprazol
  • Ciclosporina
  • Tramadol

En general, cuando la hiperhidrosis está siendo causada por una enfermedad, el paciente ya muestra signos y síntomas que nos ayudan a identificar la enfermedad subyacente. Si el paciente se presenta con fiebre, pérdida de peso, tos, lesiones de piel, etc., es fácil sospechar que la aparición de hiperhidrosis se relaciona con una enfermedad sistémica y no es un cuadro primario. Una hiperhidrosis que se presenta solamente durante el sueño también sugiere la presencia de una causa secundaria.

Tratamientos

Hay varias opciones de tratamiento para la hiperhidrosis, desde desodorantes hasta cirugías. La intensidad de los síntomas, el lugar que se transpira en exceso y las expectativas de los pacientes deben tenerse en cuenta para decidir cuál es el tratamiento que mejor se aplique a cada caso.

1. Antitranspirantes (antiperspirantes)

Los desodorantes antitranspirantes son vendidos en farmacias y tiendas de comestibles y vienen en presentaciones roll-on, crema o aerosol. Son productos que contienen sales de metal, generalmente sales de aluminio, que obstruyen los poros de las glándulas sudoríparas en la piel. Estos productos solamente funcionan en casos de hiperhidrosis leve.

Si los antitranspirantes comunes no actúan, hay soluciones más potentes, como el cloruro de aluminio hexahidratado en concentraciones que van desde un 10 a 30%, que pueden ser utilizados en las manos, los pies y las axilas. Los resultados generalmente aparecen dentro de una semana, pero es común que el tratamiento deba ser suspendido debido a la irritación de la piel.

2. Remedios

Los anticolinérgicos son un grupo de fármacos que actúan por inhibición de los neurotransmisores que estimulan la secreción de sudor por las glándulas sudoríparas. En la actualidad, es un tratamiento raramente usado debido a la alta tasa de efectos secundarios y baja efectividad. El glicopirrolato (60% de eficiencia) y la oxibutinina (tasa de eficacia de 50%) son los más usados.

En pacientes que presentan hiperhidrosis relacionada con estrés emocional, el uso de propranolol o ansiolíticos, como el diazepam, puede aliviar los síntomas.

3. Iontoforesis

La iontoforesis se utiliza para tratar la hiperhidrosis palmar (manos) y la hiperhidrosis plantar (pies). El tratamiento consiste en la obstrucción temporal de las glándulas sudoríparas por una leve carga eléctrica emitida dentro de un contenedor de agua. Los tratamientos duran aproximadamente 30 minutos y generalmente se aplican en días alternados, mostrando una tasa de éxito superior al 85%. Los resultados son temporales y el tratamiento necesita ser repetido constantemente.

Los efectos adversos más comunes son irritación y piel seca. El aparato puede ser comprado y, después de la debida formación, el paciente puede utilizarlo en casa.

4. Aplicación de Botox

La toxina botulínica, comercializada bajo la marca Botox, cuando se aplica en las regiones que transpiran en exceso, actúa bloqueando las neuronas que estimulan el funcionamiento de las glándulas sudoríparas, provocando una suspensión temporal de la producción de sudor en estos locales.

El Botox puede ser aplicado en las manos, pies, axilas y cara, mostrando una alta tasa de éxito, con efectos que duran varias semanas.

Las desventajas de las aplicaciones de Botox son las picaduras de aguja y la necesidad de un médico con mucha práctica para evitar complicaciones, como la debilidad muscular. Para obtener más informaciones sobre Botox.

5. Termólisis por microondas

Este tratamiento se realiza a través de un dispositivo que emite microondas capaces de destruir las glándulas sudoríparas. El tratamiento se realiza, generalmente, con 2 o 3 sesiones de 30 minutos, con intervalos de 3 meses. La tasa de éxito es del 80 al 90%.

El efecto secundario más común de la termólisis es una extraña sensación en la piel en el local de aplicación, que puede durar hasta 1 mes.

El principal factor negativo de la termólisis es su alto costo.

6.Cirugía para hiperhidrosis

Caso todos los tratamientos explicados anteriormente fallen, la cirugía se convierte en una opción.

Hay dos tipos de cirugías usadas para el tratamiento de la hiperhidrosis. Una de ellas es el curetaje o la liposucción de la axila, que elimina las glándulas sudoríparas. La otra opción es la simpatectomía torácica endoscópica (STE), que es una cirugía mayor y consiste en extraer los nervios de la médula espinal a nivel del tórax, responsables de la inervación de las glándulas sudoríparas de las axilas, manos y cara.

La STE es la última opción, ya que es un procedimiento más complejo y que presenta mayores riesgos, siendo llevada a cabo bajo anestesia general. En esta cirugía, se inserta un endoscopio en el tórax a través de la axila. Cada pulmón es desinflado para que el endoscopio pueda llegar más fácilmente a la columna. El procedimiento se realiza primero de un lado y luego en el otro.

A pesar de ser un procedimiento con tasas de éxito alta, el STE presenta un efecto adverso común e inconveniente: la sudoración compensatoria. Este efecto consiste en una intensa y excesiva sudoración que se produce en otras áreas del cuerpo, principalmente en la espalda, el abdomen y las piernas. Es un efecto secundario importante, que trae gran insatisfacción, porque el sudor puede ser tan intenso o inclusive peor que la sudoración original que llevó a la cirugía. Por esta razón, hoy en día, la simpatectomía torácica endoscópica está raras veces indicada.

Fuente:
HIPERHIDROSIS – Causas, Síntomas y Tratamiento:

Hiperhidrosiswww.mdsaude.com/es/2016/12/hiperhidrosis.html