martes, 8 de junio de 2010

LA OCUPACIÓN FRANCESA

El 22 de Julio de 1795 los plenipotenciarios de Francia y España firmaron de Basilea, Suiza, un tratado que puso fin a la guerra entre esas naciones, la cual había surgido como consecuencia de la Revolución Francesa iniciada en 1789. En esta guerra las armas españolas llevaron las de perder y el tratado de paz que fue su culminación, fue adverso a España, mediante el artículo 9 del tratado, el Rey de España cedió a la República Francesa “La parte española de la isla de Santo Domingo en las Antillas”.
El gobierno de Toussaint como primer gobernador francés de la antigua parte española fue efímero y sus medidas institucionales revolucionarias una de las principales conquista de la revolución francesa fue lograr la abolición de la esclavitud en las colonias determinadas para Saint Domingue en 1793.
En febrero de 1801 Toussaint ordenó la celebración de una Asamblea constituyente, a fin de dotar a la isla unificada de su carta magna, se dispuso que los cabildos municipales eligieran representantes y que estos, a su vez, escogieron los diputados a la Asamblea que se reunió en Port Republican (Puerto Principe).
“Constitución de 1801” bajo la cual la isla se estableció como colonia autónoma de Francia, con Toussaint como su gobernador vitalicio.
La primera constitución política aplicable a la parte española de la isla de Santo Domingo proclamo la abolición de la esclavitud y la igualdad de todos los hombres ante la ley cualquiera que fuese su color.
La colonia fue dividida en departamentos, y estos en parroquias. Se estableció una Asamblea Central, compuesta de los diputados por cada departamento, dictaba las leyes le proponía el gobernador. Para el régimen judicial se establecieron tribunales de primera instancia corte de apelación, corte de casación para todas las islas que conocía sobre los recursos de nulidad.
Los municipios, llamados cortes quedaron regidos por una administración municipal compuesta de un Alcalde y cuatro administradores nombrados por el gobernador. En manos de esa administración municipal fueron compuestos los registros de actas del estado civil, fue una constitución con rasgos liberales proclamó a Toussaint como gobernador vitalicio.
Constitución de 1801, la asamblea central dictó en junio de ese año la ley de partición territorial, la cual dividió a la isla en seis departamentos, dos de los cuales correspondieron a la antigua parte española, el departamento del Ozama con su capital en Santo Domingo, y el departamento del Cibao, cuya capital fue Santiago. Los distritos de azua, San Juan de la Maguana y Las Matas de Farfán incorporadas al departamento Oeste en la parte haitiana, para la justicia, de la parte oriental fue divida en seis distritos (Santo Domingo, Santiago, Samaná, Seibo, Azua e Hincha). Cada uno con un juez de primera instancia y una corte de apelación en Santo Domingo, para ambos departamentos orientales.

En enero de 1802, Toussaint dispuso la emisión de monedas llamadas Escalines, española, que corrieron conjuntamente con las antiguas monedas españolas. Toussaint también dispuso abrir al comercio internacional sin limitaciones, todos los puertos de la isla. La constitución de 1801 mantuvo el catolicismo como religión oficial (permitiendo el culto privado de otras religiones), pero dispuso que los bienes de la iglesia fueran administrados por los municipios y se suprimieran los diezmos).