Las Industrias Químicas

Las industrias químicas producen un sinnúmero de productos de diversas materias primas de sustancias inorgánicas, como depósitos minerales y otras sustancias orgánicas como los hidrocarburos.

En nuestro país existen minas de mármol, bauxita, ferroníquel, oro, sal, ámbar, sulfuros de plata; además tenemos yacimientos ricos en yeso, piedras calizas y arcillas que son la base en industrias tan importante como la industria cementera.

Como se necesita extraer un metal específico, se elige el depósito mineral que tenga una concentración adecuada de ese metal. Ese depósito se denomina mena. La metalurgia consiste en un conjunto de operaciones y de procesos a los que hay que someter una mena o una aleación para obtener un metal. Por lo general, la metalurgia consta de ciertas etapas:

1. Se separa la mena de la ganga, que es la fracción de otros materiales desechables (como, por ejemplo, tierras, rocas, cal, sílice) que acompañan al mineral de interés.

2. Luego se prepara el metal a partir de la reducción del mineral. Este proceso puede realizarse de tres maneras:

Por reducción electrolítica
Reducción Química
Mediante autorreducción

La industria Matalurgica, y en particular la de las técnicas de galvanizado, elimina al ambiente residuos, entre los que se encuentran los metales pesados como el níquel y el cadmio.

La Industria Petroquímica, es una rama muy importante que se ocupa del aprovechamiento de los diversos y múltiples componentes del petróleo. El petróleo es una de las fuentes de energía más utilizadas en la actualidad, el cual es una mezcla compleja, sobre todo, de hidrocarburos. Estos son el grupo de compuestos carbonados más sencillos, porque están unidos sólo por átomos de carbonos e hidrogeno, y con enlaces sencillos, dobles o triples.

Por otro lado, en el sorprendente mundo bacteriano existen bacterias capaces de “comer” petróleo, azufre, metano, y una gran variedad de sustancias químicas, entre ellas el hierro (en realidad, lo que hacen es incorporar y metabolizar estas sustancias). Esta propiedad de algunas bacterias puede utilizarse para limpiar el ambiente, en especial las aguas contaminadas, pero en el caso de los metales pesados, hasta hace poco no podía ser aprovechada, ya que el níquel y el cadmio son residuos totalmente indigeribles e indestructibles. La única solución era filtrarlos para condensación y posterior almacenamiento en un lugar seguro.

Hace tan solo 4 años, un grupo de investigadores resolvió este problema creando, mediante técnicas de ingeniería genética, una bacteria capaz de retener diez veces más cantidad de átomos del metal que lo esperado habitualmente.

Fuente Consultada
Santillana, Química 1, del primer curso del Primer ciclo de Educación Media.