EDUCACIÓN CÍVICA EN LA ESCUELA - Enciclopedia de Tareas

EDUCACIÓN CÍVICA EN LA ESCUELA


Actualmente el niño, y también la niña, se integra en el ambiente escolar cada vez más pronto (guardería, jardines de infancia) y durante más años: prácticamente toca su infancia y parte de su adolescencia.

También el ambiente escolar puede ser considerado en una doble perspectiva: por un lado como lugar donde el niño experimenta nuevas relaciones convivenciales, insertándose en nuevos grupos o comunidades (amigos, clase, grupos deportivos, la propia escuela); y por otro lado como institución que imparte educación cívica como una de las facetas que han de configurar la personalidad integral de sus alumnos.

La Experiencia Cívica en la Escuela

La escuela no es un sitio al que se acude sólo para instruirse, como a veces superficialmente puede creerse. La nueva pedagogía ha resaltado que ha de ser una expresión más de la vida del niño; es decir, un ámbito en el que se viva espontáneamente la relación con otras personas (amigos, profesores o personal no docente), aprendiendo naturalmente a practicar la convivencia con las mil ocasiones que diariamente ofrece.

En el ambiente escolar el niño/la niña se introduce por primera vez en un marco de colectividad, más amplio, complejo y convencional que el familiar en el que reinaban los lazos del efecto y la intimidad. En esta nueva situación se encuentra con unas normas, establecidas o flotantes, que regulan la convivencia de los alumnos con los profesores, compañeros, instalaciones, horarios, etc. En esta situación comunitaria menos íntima el niño se ve impedido a tomar conciencia de que ya no es el centro de las atenciones de todos, como ocurría en el ambiente reducido y amoroso familiar, son que es uno entre muchos, con unos derechos, pero a la vez con unos deberes más marcados.

La Enseñanza del Civismo en la Escuela
En la escuela el niño y la niña tienen la oportunidad de dedicar una parte de su tiempo a recibir instrucción sobre temas cívicos. En la actualidad, concretamente, una parte del programa de Ciencias Sociales, de los cursos superiores de primera enseñanza está dedicada a impartir conocimientos básicos de los aspectos sociales, cívicos y políticos.

Actualmente esta enseñanza cívica tiende a ser menos verbalista, al ser empleada una metodología más activa; recogida de información de hechos sociales de la vida cotidiana provenientes de la propia experiencia de los alumnos, o proporcionados por los medios de comunicación; debates en la clase; entrevistas a representantes de grupos o instituciones (sindicatos, ayuntamientos, partidos políticos), etc.

Al ser fundamental la “instrucción” en temas sociales y cívicos, dado que contribuye a despertar la conciencia de pertenencia a diversas comunidades, así como la compleja organización de éstas, es importante que la escuela considere la educación cívica no tanto como una “asignatura” más, sino más bien como la creación de un “Ambiente Convivencial”, que permita vivir el civismo dentro del Ámbito Escolar. La escuela no puede entenderse solamente como una preparación para la vida cívica futura mediante una serie de lecciones de conocimientos; debe estar organizada de tal modo que las relaciones interpersonales e intergrupales sean estímulo y ocasión para practicar las actitudes y hábitos cívicos: Cooperación, diálogo, solidaridad, aceptación de todos los compañeros, organización del trabajo en equipo, aceptación libre de las normas escolares, buenos modales, y participación en la gestión de las materias y de las clases.

Gran parte de las esperanzas generales de la sociedad de conseguir un comportamiento de los ciudadanos más democrático depende de la eficacia con que la escuela permita y ayude a vivir a sus alumnos democráticamente. Si todas de un espíritu de convivencia, cooperación, responsabilidad, orden y crítica constructiva, el éxito es seguro.


FUENTE:
Curso para la información de Padres.
Educación Cívica, Escolar y Vocación Profesional
Director Médico: Dr. José María Torrescasana