EL PAÍS A LA MUERTE DE HEUREAUX - Enciclopedia de Tareas

EL PAÍS A LA MUERTE DE HEUREAUX


Al momento de la muerte de Lilís el país se encontraba completamente arruinado en materia financiera Muchos prestamistas locales se arruinaron a causa del caos financiero, tanto por las continuas emisiones de papel moneda como por los préstamos al gobierno. Nuestra economía estaba hipotecada a la Improvement y el gobierno no tenía fondos para actuar.

Durante los años de la dictadura de Heureaux se produjeron otros cambios importantes. El tabaco cibae¬ño perdió su primacía para dar paso a nuevos renglones productivos exitosos, como el cacao y el café. En el Sureste, el azúcar predominó, definitivamente, sobre la ganadería y la producción de madera.

En los finales del gobierno de Heureaux, la oposición estaba encabezaba por los caudillos Horacio Vásquez y Ramón Cáceres. Inmediatamente se produjo el asesinato de Heureaux éstos se alzaron en armas.

El gobierno de Jiménes

Las elecciones se llevaron a cabo el 15 de noviembre de 1899, en ellas se presentó una candidatura única formada por Juan Isidro Jiménez y Horacio Vásquez, presidente y vicepresidente respectivamente. Jimenes era un comerciante de gran popularidad por haberse opuesto a la dictadura de Lilís, encabezando un fracasado intento de invasión a mediados de 1898.

La Era Rafael Leonidas Trujillo

La depresión de 1929 trajo como consecuencia una tendencia hacia la monopolización. En el caso de la República Dominicana, cuya economía se caracterizaba por ser esencialmente agroexportadora, este proceso se produjo paralelamente a la formación y consolidación del aparato industrial. La principal industria dominicana siguió siendo la azucarera, cuya producción, como sabemos, estaba destinada al mercado exterior, alcanzando durante los años de la dictadura un alto desarrollo (se calcula que representaba el 80% del aparato productivo) Los demás productos agrícolas de exportación siguieron siendo los mismos que se consolidaron en el siglo XIX durante la dictadura de Lilis, estos son: tabaco, café y cacao.

Paralelamente se desarrolló una industria manufacturera cuya producción estaba destinada al mercado interno (ocupaba el 20% restante) Esta industria liviana estaba destinada al consumo domestico de alimentos, bebidas, calzados, vestidos, muebles y papel. Existía también un cierto desarrollo de la industria de materia prima como la de cemento, textiles, cuero, oro, madera y bauxita.

Este fenómeno económico tiene varias explicaciones:

a. Trujillo logró especializar la mano de obra en la industria a partir de política migratoria campo-ciudad, los campesinos eran incorporados al trabajo en las industrias, convirtiéndose en trabajadores asalariados.
b. Esta política migratoria no significa la desaparición de la producción agropecuaria; al contrario, fue fortalecida por Trujillo mediante el despojo de las tierras a los campesinos y las propiedades agrarias, cuyos productos estaban destinados a la exportación.
c. El desarrollo del mercado interno se hizo incentivando el consumo a través de las medidas represivas. Algunos ejemplos: Trujillo compró la Fabrica Dominicana de Calzados (FADOC) y mediante la Ley 284 se impuso el castigo severo a los transeúntes urbanos que estuvieran descalzos. Adquirió también la Fábrica de Pintura (PIDOCA), para la cual dispuso que las viviendas fuesen pintadas cada año. Se hizo dueño de la Central Lechera, y poco tiempo después promulgó el Reglamento 330 "Sobre Calidad y Salubridad". La aplicación de este reglamento supuso el cierre de 29 empresas lecheras, que no cumplían "con los requisitos exigidos por el Reglamento"

Trujillo manutuvo una política de monopolización de la industria, la banca y el comercio, pero sin afectar ni competir con los intereses de las grandes compañías de capital extranjero o nacional, que se habían convertido en aliados del régimen. Era por ejemplo, el propietario de muchos ingenios, pero no compitió en el mercado con la familia Vicini, promotores del dulce desde el siglo XIX, ni la Gulf And Western. La Alcoa, empresa minera dedicada a la extracción de bauxita, la Falcombridge Dominicana, firma multinacional dedicada a la extracción de ferroniquel y la Rosario Mining Company, Para explotar las minas de oro. Estas empresas lograron instalarse en el país durante la dictadura y operar sin dificultad alguna. Lo mismo se puede decir sobre las grandes firmas licoreras, Bermúdez y Brugal, compañías de capital nacional que mantenían un oligopolio muy lucrativo sin intervención del dictador.

Al final de la dictadura, se estima que la familia Trujillo ocupaba casi el 50% de la población empleada y controlaba más del 80% de la producción agrícola e industrial del país.

La modernidad trujillista tenía su precio. La estabilidad económica y política se logró a base de una cruel y sangrienta represión física e ideológica del régimen. La oposición fue destruida; todas las organizaciones políticas, a excepción del Partido Dominicano, el partido oficial, en el cual militaba toda la población adulta, fueron desarticuladas. Se exigía el carnet del Partido para todas las transacciones públicas (conocido popularmente como "palmita", ya que su símbolo era una palma)

Desde el principio de la dictadura Trujillo se perfilo como un consumado anti-haitiano. El conflicto fronterizo entre Haití y la República Dominicana que estuvo latente a todo lo largo del siglo XIX, fue resuelto por Trujillo con el empleo de la fuerza. Definió su política de "dominicanización" de la frontera", para la cual recurrió a dos mecanismos. El primero fue el de la represión. El 4 de octubre de 1937 Turrillo ordeno perseguir y exterminar a todo haitiano que estuviese en territorio dominicano. Los Cálculos sobre el numero de muertos son contradictorios, algunos historiadores hablan de 10,000 otros de 18,000. Este hecho provocó un escándalo internacional de grandes dimensiones. Ante la presión el gobierno dominicano aceptó pagar la irrisoria suma de 750,000 dólares por los daños que el conflicto fronterizo provocó al pueblo haitiano.

El costo humano que significó la masacre, aceleró un acuerdo entre los dos gobiernos de la isla para fijar la frontera definitiva entre las dos naciones. El conflicto fronterizo que todos los gobiernos del siglo XIX, especialmente el de Ulises Heureaux, no pudieron resolver, ni con el arbitrio papal, fue solucionado por Trujillo a costa de la sangre de miles de seres humanos

A pesar de los grandes mecanismos de control, Trujillo tuvo que enfrentar numerosas conspiraciones e invasiones de exiliados, organizadas casi inmediatamente después de la segunda guerra mundial: en junio de 1949 se produjo la invasión de Luperón y en junio de 1959 la de Constanza, Maimón y Estero Hondo.

El régimen empezó a decaer en 1959, su gran aliada durante tantos años, la Iglesia Católica, se le torno hostil en ese año. Trujillo hizo que su hermano Héctor, quien era Presidente desde el año 1952 renunciara y el Vicepresidente Joaquín Balaguer ocupó su lugar, en un intento de aparentar un distanciamiento de la familia Trujillo del poder.

A partir de los años 50 las cárceles estaban llenas de conspiradores, y en él exigió había una oposición sistemática al régimen. Uno de los crímenes de la dictadura que más ha calado fue el de las hermanas Mirabal : Patria, Minerva y Maria Teresa, ocurrido el 25 de noviembre de 1960 en la carretera de Puerto Plata, cuando regresaban de ver a sus esposos, presos e la cárcel de esa ciudad.

La dictadura de Trujillo aumentaba su descrédito, indicando el fin del régimen que por más de treinta años sometió al pueblo dominicano. El apoyo internacional se desvanecía; los Estados Unidos empezaron a mantener distancia; los gobiernos latinoamericanos se unieron para iniciar una campaña de descrito del régimen, luego del intento fallido de asesinar al presidente Betancourt de Venezuela.

La OEA había impuesto sanciones económicas a la Republica Dominicana. La oposición se fortalecía, las conspiraciones se propagaban, el régimen intentó detener el proceso aumentando la represión, pero el final estaba trazado.