Elementos Paralingüísticos de la Comunicación - Enciclopedia de Tareas

Elementos Paralingüísticos de la Comunicación


Hablamos de paralenguaje para referirnos a cualidades como el timbre, la entonación, el ritmo o la melodía de la voz, y los sonidos y silencios que acompañan al mensaje verbal, mediante los cuales apoyamos o matizamos lo que decimos con palabras.

El tono triste, alegre, entrecortado o fuerte con que alguien dice un ¡HOLA! O un ¡ADIÓS!, la rapidez o lentitud con que se habla, el énfasis al pronunciar ciertas palabras son rasgos que tiene valor significativo. Además, al hablar aparecen normalmente elementos que pueden no ser conscientes, pero que modifican la compresión del mensaje en algún sentido.

También la risa, el llanto, el grito, los suspiros, el jadeo, la tos o el carraspeo pueden acompañar a la palabra y muchas veces añaden al mensaje informaciones sobre el emisor, relativas a su estado de ánimo o a sus sentimientos.
Los hablantes explotan los recursos fonéticos, alargando las sílabas, exagerando la pronunciación de las consonantes, unas veces con el empeño de no alejarse de la norma, otras buscando expresividad. Esta pronunciación refleja las vacilaciones de los hablantes al expresarse oralmente: pérdida de sonidos (como la s final), cambios en vocales átonas, contracciones o metátesis (cambio en la posición de los sonidos e incluso de las sílabas de una palabra). El alargamiento silábico puede tener una función expresiva o manifestar las vacilaciones en la producción del discurso.

Fuente:
Santillana, Nivel Medio, Lengua y Literatura, 2do. Grado, Segundo Ciclo. 4