FIN DE LA ERA DE TRUJILLO


El 30 de mayo de 1961 un grupo de jóvenes integrado por: Huascar Tejeda, Roberto Pastoriza, Amado García, Salvador Estrella S., Antonio Imbert, Antonio de la Maza, y Pedro Livio Cedeño, dieron muerte al dictador.

Pero la muerte física de Trujillo no puso fin de inmediato a su régimen despótico. Seis difíciles meses tuvo el pueblo dominicano que soportar hasta que se eliminaron los métodos severos de la dictadura y se derogaron la mayoría de las leyes más impopulares.

Inmediatamente después de muerto Trujillo, regresa al país procedente de Francia el hijo mayor del dictador Ramfis Trujillo Martínez, quien asumió el control de las Fuerzas Armadas, y dejo que el Dr. Joaquín Balaguer siguiera siendo el Presidente de la Republica.

Ramfis procedió a perseguir a quienes habían participado en el tiranicidio y/o en la conspiración para tomar el poder una vez que el mismo se llevase a cabo.

A pesar de tener el aparato militar a su favor, Ramfis no pudo darle continuidad al régimen dictatorial trujillista, debido a la oposición del pueblo, y al hecho de que, el dictador era la parte esencial de su régimen y, como antes ocurrió con Lilis, este sucumbió poco después de su muerte.

Deseoso de que la OEA levantara las sanciones económicas impuestas en agosto de 1960, Ramfis permitió las actividades políticas del Partido Revolucionario Dominicano, organización política dirigida por Juan Bosch, y fundada por él en junto con otros exiliados en 1939.

También ser permitió las del Movimiento 14 de junio, de filiación castrista, encabezada por el Dr. Manuel Aurelio Tavarez Justo, y las de Unión Cívica Nacional, agrupación dirigida por los sectores altos de la sociedad, presidida por el Dr. Viriato Fiallo.

Una comisión integrada por dirigentes del 14 de junio y de la Unión Cívica Nacional viajó a Washington, y lograron que las sanciones no fuesen levantadas, por lo que Ramfis decidió irse del país

Dos de sus tíos, Héctor Bienvenido y José Arismendy Trujillo Molina, pretendieron desalojar a Joaquín Balaguer de la presidencia y asesinar a miles de antitrujillistas en todo el país, pero esos planes fueron frustrados cuando el 18 de noviembre se apareció frente a la ciudad de Santo Domingo un portaviones estadounidense, y once de sus aviones volaron sobre dicha urbe como manera de disuadir a los perpetradores de estos planes, al día siguiente el general Pedro Ramón Rodríguez Echevarria, jefe de Base Aérea de Santiago, hizo bombardear la Base Aérea de San Isidro, y exigió la salida del país de los mencionados hermanos del dictador, lo que así hicieron el día 20.

Inmediatamente después de esto se inicio un proceso de destrujillizacion, en el cual la población salió a destruir las estatuas del dictador y los rótulos de las calles que tenían el apellido Trujillo.