LA SEGUNDA REPÚBLICA - Enciclopedia de Tareas

LA SEGUNDA REPÚBLICA


Hay momentos en la historia de los pueblos en que un objetivo es tan importante que la sociedad se organiza. Eso ocurrió con la guerra restauradora para el pueblo dominicano. Con la salida de las tropas españolas en 1865, se período de nuestra historia conocido como la Segunda Republica. El resurgimiento de la figura política de Báez marcó la conformación del partido baecista o Rojo, cuyo sello sería su declarado anexionismo. La herencia liberal y lista, que salió fortalecida de la Restauración, conformo el bando opositor: el partido Azul.

Consecuencias económicas

La guerra restauradora significó la ruina total de nuestra economía. Se produjo un estado de miseria general que se prolongaría por varios años. Los campesinos habían dejado sus tierras para ir a luchar y, por lo tanto, la producción a nivel general se había reducido al mero autoconsumo. La producción ganadera, que ya se encontraba en descenso antes de la guerra, se vio mermada considerablemente debido a que el ganado fue utilizado, masivamente, tanto como alimento como para el transporte de las tropas.
En el Cibao, región que los españoles no pudieron dominar, fue la única del país donde se mantuvo la producción. El tabaco fue uno de los pocos productos que continuaron exportándose.

La guerra contribuyó a acentuar el debilitamiento político y económico de los sectores hateros y cortadores de maderas. Esto impulsó el ascenso de las pequeñas burguesías que ganaron preponderancia llenando el vacío político que se produjo una vez finalizada la Guerra de Restauración. Las pequeñas burguesías nacionalistas entrarían en lucha contra los sectores conservadores tradicionales.

Consecuencias políticas

Una de las principales consecuencias de la guerra restauradora fue el estado de fragmentación política en el que sumió al país. La guerra de guerrillas incentivó el surgimiento de liderazgos aislados unos de otros, acentuados por la falta de comunicación entre las diferentes regiones y la amplitud político-social del movimiento que envolvió a todo el pueblo dominicano. Además, se produjo una indiscriminada conce¬sión de rangos militares que dejó al país plagado de generales.

Una vez finalizada la guerra, el consenso alcanzado en relación al rechazo a la anexión quedó roto y las viejas diferencias salieron a flote. Los sucesivos golpes de estado contra José Antonio Salcedo y Gaspar Polanco son muestras tempranas del surgimiento de las desavenencias entre los restauradores.

Caudillismo y regionalismo político

Como la guerra restauradora provocó la fragmentación política que permitió la multiplicación de los caudillos regionales, éstos empezaron, en una primera etapa, a luchar entre sí por el control de sus regiones. Más adelante, lucharían los de una región contra otra por el control del país. Las luchas fueron monopolizadas por el Cibao y el Sur. La inexistencia de carreteras hacía que ambas regiones permanecieran incomunicadas entre sí y que tuvieran una gran autonomía política y económica.Ambas regiones tenían grandes diferencias en sus actividades económicas.

El Sur había sido, fundamentalmente, el asentamiento del hato ganadero.

El Cibao se caracterizaría por tener una producción agrícola más diversificada. El Cibao tenía su estructura económica basada en la pequeña producción agrícola dirigida hacia el mercado, destacándose la producción de tabaco.