APLICACIONES DE LOS GASES NOBLES

USO DEL HELIO
El helio se utiliza para inflar balones y dirigibles, uso en el cual ha reemplazado al hidrógeno, que tiene el inconveniente de ser combustible. También se emplea en vez del nitrógeno, para el aire suministrado a los buzos. Esto porque el nitrógeno por ser soluble en la sangre produce embolia, que consiste en la liberación del nitrógeno que se había disuelto a altas presiones, con formación de burbujas perjudiciales. El helio, en cambio, no es soluble en la sangre. La mezcla suministrada a los buzos consiste de 80% de helio y 20% de oxígeno. Mezclas análogas se utilizan para tratar ciertos tipos de afecciones respiratorias. En metalurgia se emplea cuando hace falta una atmósfera inerte para fundir o soldar metales fácilmente oxidables, tales como el magnesio.

USO DEL NEÓN
El Neón se utiliza para señales eléctricas y avisos luminosos, debido a su alta conductividad (75 veces mayor que la del aire, aproximadamente) y a la propiedad de producir una luz roja brillante cuando se excita con descargas eléctricas en tubos a presión reducida (avisos de neón). Asimismo, se emplea en las lámparas de vapor de sodio.

USO DEL ARGÓN
El Argón se utiliza en bombillas incandescentes para disminuir la rapidez con que se evapora el filamento de Tungsteno, aumentando de este modo su duración. Igualmente se emplea en las lámparas fluorescentes las cuales contienen una mezcla de argón y vapor de mercurio.

USO DEL CRIPTÓN Y XENÓN
El criptón y xenón han hallado aplicación modernamente en la fabricación de cierto tipo de flash fotográfico para exposiciones de altas velocidad. Este flash produce un destello intenso de una duración de apenas 1/50.000 de segundo.

USO DEL RADÓN
El radón, que es producido constantemente por el radio, se emplea en el tratamiento del cáncer. Para esto se introduce una muestra de radio en un pequeño tubo de oro, el cual se coloca en las proximidades del tejido que deba ser tratado, consiguiéndose así que el Radón atraviese el tubo y llegue al tejido.

Fuente:
Química Básica, Quinto Educación Media. Pag. 249