INFECCIONES POR CLAMIDIAS


Las clamidias son bacterias gramnegativas, intracelularesan durante mucho tiempo se consideraron virus pero las técnicas recientes las identifican como bacterias ya que tienen forma cocoide que poseen tanto ARN como ADN, poseen ribosomas y pueden sintetizar sus propias proteínas y ácidos nucleicos, además de ser susceptibles a una amplia gama de antibióticos. Se les denomina parásitos energéticos ya que dependen por completo de la cédula huésped para obtener la ATP necesario en sus funciones metabólicas.

Las clamidias infectan a casi todas las especies de aves y mamiferos del mundo. Existen dos especies de Clamidias de mucha importancia infectante, estas son: Chlamydia trachomatis y Chlamydia prittacci.

La primera transmite infecciones genitales de transmision sexual tanto en el hombre como la mujer, la ausencioa de tratamiento adecuado de dichas infecciones conlleva a casos de infertilidad y de erosión del cuello del útero condicionante, esta última de cáncer uterino. Además la Chlamydia trachomatis produce un tipo de ceguera, el tracoma, que consiste en la infección de la conjuntiva por los clamidios y principalmente en la conjuntiva que cubre el párpado superior, aparecen entonces cicatrices en la córnea y la conjuntiva quie provican deformidades en los párpados, esto a su vez provocan abrasión, descama la córnea y por consiguiente provoca ceguera en la vida adulta.

Prevención
Adecuada higiene personal y desinfección de los artículos contaminados con las secreciones oculares es suficientes.

La Chlamydia prittaci provoca por su parte una enfermedad denominada pritacosis la cual es transmitida al ser humano por las aves y consiste en unos casos en un tipo de neumonía y en otros casos puede producir dolores intensos de cabeza fiebre y escalofríos y complicarse al final con hepatitis o meningitis. En ancianos esta enfermedad sigue un curso grave sobre todfo si no son medicados.

Fuente
Compendio de Biología, Física y Química. 1ro. a 3er. Año de Bachillerato. Editora Dominicana 2000. Pág. 39