LA TEORÍA MODERNA SOBRE LA EVOLUCIÓN ORGÁNICA


La teoría de Darwin-Wallace sobre la evolución orgánica por medio de la selección natural, sentó las bases para la moderna teoría se la evolución orgánica y la de la selección Natural, que se fundamenta en ciencias biológicas como la genética y la bioquímica.

Los mecanismos de la evolución orgánica residen esencialmente en la genética de poblaciones mendelianas, es decir, el conjunto de individuos que viven en un territorio dedo, se cruzan entre si y sus genes y alelos constituyen la dotación o reserva genética, por lo tanto, la materia prima para la evaluación la conforman las variaciones heredables que se presentan entre los individuos de dichas poblaciones.
La unidad en evolución no es el individuo, sino una población de individuo.

El conjunto de individuos similares que viven en zonas circunscritas y se cruzan entre si reciben el nombre de deme o población genética. Los límites territoriales del deme pueden ser muy vagos y difíciles de definir, y el número de individuos que lo constituyen fluctúa ampliamente con el tiempo. El deme se superpone en más o menos extensión con otros vecinos.

Los genes en una población permanecerán constantes de una generación a la siguiente:
1) Si la población es grande.
2) Si no hay selección a favor o en contra de un gen o alelo especifico, es decir, si el apareamiento ocurre a la azar.
3) Si no ocurre mutaciones.
4) Si no hay inmigración o emigración de individuos en la población.

Una población en equilibro genético posee un fondo común de genes que se mantienen constante de una generación a otra; esto es, la frecuencia de cada alelo en la población se conserva invariable.