miércoles, 16 de marzo de 2011

LA NATURALEZA DEL CONSUMO DEL SERVICIO

El termino consumo corresponde, en la literatura económica, a los gastos corporativos y del consumidor, como en la frase “el consumidor familiar de bienes y servicios aumentó 1.2% en el trimestre actual”. En realidad, la palabra significa “el hecho o proceso de usar algo”. Es fácil comprender el modo en que se consumen los productos empacados. Una bebida gaseosa se toma, las hojuelas de maíz se comen, el detergente se vacía en la lavadora y el combustible se quema. En contraste, los bienes de consumo duraderos como los aparatos eléctricos, los muebles de jardín, las computadoras o los automóviles se diseñan para que duren varios años. Su vida útil se prolonga por medio del mantenimiento, la reparación e incluso las mejoras, pero finalmente se rompen, se descomponen, se oxidan, se pudren o se vuelven obsoletos.

Este concepto del consumo físico o deterioro no se aplica a la mayoría de los servicios. La excepción son los servicios de alimentos y debidas, pero estos constituyen una caso especial. Con certeza, los factores de producción necesarios para crear servicios finalmente necesitan reparación; los empleados se van de la empresa o se jubilan; el combustible se consume para calentar, enfriar o iluminar las instalaciones de servicios o para manejar los vehículos de servicios, el mobiliario sufre el desgasta natural, las maquinas se descomponen o se vuelven obsoletas y los edificios tiene que ser reconstruidos o incluso demolidos. 

Fuente: 
Los servicios desde la Perspectiva del Cliente
Parte II. Pag. 128, Cap. 3