MODELOS DE ORGANIZACIÓN DE LOS SERES VIVOS. - Enciclopedia de Tareas

MODELOS DE ORGANIZACIÓN DE LOS SERES VIVOS.


Los diferentes tipos de tejidos se integran en órganos, los cuales, a su vez, pueden agruparse en sistemas de órganos en los organismos de mayor complejidad.

En los vegetales observamos tres tipos de órganos: raíces, tallos y hojas. Las flores representan claramente conjuntos de hojas modificadas: los sépalos, los pétalos, los estambres y los pistilos tienen un origen foliar común.

En los animales, los planes estructurales presentan una mayor diversificación. Sin embargo, las asociaciones de tejidos para formar órganos especializados en la locomoción, la digestión, la respiración, etc., son muy similares a lo largo de la escala animal.

1. ORGANIZACIÓN DE UNA PLANTA SUPERIOR
En el modelo general de organización de los vegetales superiores destaca la existencia de una polaridad:

• Una parte subterránea y heterótrofa.
• Una parte aérea y autótrofa.

En la parte subterránea predominan las raíces, pero también puede haber tallos como rizomas, tubérculos o bulbos. Las raíces crecen por los ápices donde se localizan los meristemos y presentan numerosas ramificaciones laterales.

La función de las raíces es la fijación de la planta al suelo y la obtención del agua que en él queda retenida. Para lo primero las raíces presentan tejidos mecánicos de gran consistencia y para lo segundo se sirven de la rizodermis.

La parte aérea de la planta consta de tallos y hojas y tiene una organización modular, ya que en la axila de cada hoja aparece una yema que origina un tallo lateral con sus hojas correspondientes. El crecimiento se produce en el ápice del tallo principal y en los laterales, gracias a los meristemos allí presentes.

Toda la superficie de los tallos y las hojas está recubierta por epidermis cutinizada, que en los lugares de más edad se sustituye por tejido suberoso.

Las células estomáticas regulan el intercambio gaseoso entre el interior y el exterior de la planta, y permiten el mantenimiento de un medio interno con mucha mayor proporción de agua que en el aire exterior.

Las hojas son los órganos más activos de las plantas. Su forma aplanada les facilita la captación de energía luminosa para la fotosíntesis. El agua y las sales ascienden a las hojas a través de los vasos leñosos.

En el parénquima asimilador ocurre la fotosíntesis con el dióxido de carbono que proviene del parénquima aerífero que comunica con los estomas. Los azúcares formados son transportados por los tubos cribosos a todos los puntos de crecimiento de la planta y a órganos de almacenamiento.

2. ORGANIZACIÓN DE UN ANIMAL SUPERIOR
En el modelo de organización de un animal superior, por ejemplo de un mamífero, destaca en primer lugar la existencia de un armazón interno, el esqueleto, formado por tejido óseo, que junto con los cartílagos, los tendones y los músculos constituyen el aparato locomotor que permite andar, volar o nadar. Todo este sistema mecánico está envuelto por la piel formada por el tejido epitelial. De manera que en conjunto el animal presenta una estructura consistente y un aislamiento del medio exterior.

En la organización interna se aprecia el aparato digestivo, que en general es un tubo que va desde el orificio de entrada de los alimentos, la boca, hasta el orificio de salida o expulsión, el ano. En este aparato se distinguen la cavidad bucal, el esófago, el estómago y los intestinos, y como órganos anexos importantes el hígado y el páncreas. En conjunto, la acción digestiva consiste en la trituración de los alimentos y la conversión, por medio de enzimas, de moléculas complejas en moléculas simples que son absorbidas en el intestino.

En los pulmones tiene lugar un intercambio de gases, toma de oxígeno y expulsión de dióxido de carbono. La ventilación pulmonar está a cargo de los músculos del esqueleto torácico y del diafragma. Para el transporte y distribución de los gases se cuenta con un sistema circulatorio formado por un órgano impulsor, el corazón, y una serie de vasos, las arterias, que llevan sangre oxigenada, y las venas, que llevan sangre sin oxígeno. Este sistema enlaza los pulmones y los intestinos con cualquier órgano del animal.

Los desechos del metabolismo celular se eliminan por los ríñones, órganos que realizan la filtración y depuración de la sangre.

Por último, la recepción de información y la coordinación rápida se consigue con los órganos de los sentidos y el sistema nervioso. Las sensaciones captadas son transportadas por los nervios hasta obtener respuestas desde el sistema nervioso central o desde el periférico. La coordinación lenta tiene lugar por la acción de las hormonas tales como la hipófisis, la tiroides, los ovarios y los testículos.

Fuente:
Santillana Media-Biología, 1 Curso, Primer Ciclo, SEE. Págs. 58-59.
Edición 2005.