ORGANIZACIÓN DE UNA PLANTA SUPERIOR - Enciclopedia de Tareas

ORGANIZACIÓN DE UNA PLANTA SUPERIOR


En el modelo general de organización de los vegetales superiores destaca la existencia de una polaridad:

• Una parte subterránea y heterótrofa.
• Una parte aérea y autótrofa.

En la parte subterránea predominan las raíces, pero también puede haber tallos como rizomas, tubérculos o bulbos. Las raíces crecen por los ápices donde se localizan los meristemos y presentan numerosas ramificaciones laterales.

La función de las raíces es la fijación de la planta al suelo y la obtención del agua que en él queda retenida. Para lo primero las raíces presentan tejidos mecánicos de gran consistencia y para lo segundo se sirven de la rizodermis.

La parte aérea de la planta consta de tallos y hojas y tiene una organización modular, ya que en la axila de cada hoja aparece una yema que origina un tallo lateral con sus hojas correspondientes. El crecimiento se produce en el ápice del tallo principal y en los laterales, gracias a los meristemos allí presentes.

Toda la superficie de los tallos y las hojas está recubierta por epidermis cutinizada, que en los lugares de más edad se sustituye por tejido suberoso.

Las células estomáticas regulan el intercambio gaseoso entre el interior y el exterior de la planta, y permiten el mantenimiento de un medio interno con mucha mayor proporción de agua que en el aire exterior.

Las hojas son los órganos más activos de las plantas. Su forma aplanada les facilita la captación de energía luminosa para la fotosíntesis. El agua y las sales ascienden a las hojas a través de los vasos leñosos.

En el parénquima asimilador ocurre la fotosíntesis con el dióxido de carbono que proviene del parénquima aerífero que comunica con los estomas. Los azúcares formados son transportados por los tubos cribosos a todos los puntos de crecimiento de la planta y a órganos de almacenamiento.

Fuente:
Santillana Media-Biología, 1 Curso, Primer Ciclo, SEE. Pág. 58.
Edición 2005.