EL ROMANTICISMO HISPANOAMERICANO

En la mayoría de los países de América del Sur, el advenimiento de las ideas románticas coincidió con el nacimiento de una literatura dotada de un perfil nacional, marcada de manera particular por los acontecimientos que acarrearon el desprendimiento de aquellos países del dominio español.

El país que imaginan los escritores argentinos (Esteban Echeverría, Juan Bautista Alberdi, Domingo Faustino Sarmiento, José Mármol) a partir de los viajes que realizan a Europa (lugar en el que se nutren de los principios del Romanticismo), pronto se enfrentará con el desierto argentino, habitado por el "salvaje". La ilustración que estos escritores adquieren en Europa fundará una oposición vigente durante más de ciento cincuenta años, que formulará Sarmiento con el paradigma de civilización y barbarie.

En sentido general, en casi toda Hispanoamérica se desarrollaron simultáneamente las dos temáticas, en apariencia antitéticas, del Romanticismo europeo: un arte individualista y evasivo, y un arte socialista, de compromiso.

La evasión fue la influencia más temprana, llegando a convertirse en sinónimo exclusivo de "romanticismo". Sus rasgos generales más salientes fueron los paisajes solitarios; la subjetividad del yo; el alejamiento de un presente y de un ambiente adversos; la valoración de las sociedades y de las naturalezas primitivas y el genio en rebelión con las reglas en vigencia, cuya obra surge a partir de fuerzas inconscientes. Posteriormente se sumará a estas tendencias un proyecto de idealización del indígena americano y de su entorno natural. Este proyecto recibió el nombre de Indigenismo romántico.

La línea del compromiso romántico llegará más tardíamente, a través de la literatura francesa, puesto que fue en Francia donde se desarrolló a partir de 1830 y de la revolución que puso fin a la Restauración. Se caracterizó principalmente porque la obra literaria no se concebía con un propósito puramente estético ni desbordada de sentimientos, sino que se entendió como un arma de combate y como un instrumento de difusión de ideales sociales y políticos. El creador fue, a la vez, un hombre público que actuó políticamente: su yo individual se transfor-mó en un yo social identificado con su patria y con la humanidad entera. La novela costumbrista, así como la poesía gauchesca constituirán dos vertientes de la tendencia comprometida del romanticismo hispanoamericano.

Fuente:
Lengua y Literatura, 2do de Bachillerato, 2do Grado/ 1er Ciclo. Educación Media, Serie Ambar, Santillana. Pág. 54, Editor: Manuel García- Cartagena (Dominicano).