LA NOVELA ROMÁNTICA HISPANOAMERICANA - Enciclopedia de Tareas

LA NOVELA ROMÁNTICA HISPANOAMERICANA


Muchos escritores del Romanticismo hispanoamericano descollaron en la vida política de sus respectivos países. Tal fue el caso del colombiano Jorge Isaccs, quien fue diputado, cónsul de su país en Chile y secretario del Gobierno. Semejantes circunstancias conocieron el uruguayo Juan Zorrilla de San Martin, el ecuatoriano Juan Montalvo y el Peruano Ricardo Palma, así como el argentino José Mármol, quien, siendo un ferviente opositor de Juan Manuel de Rosas, fue víctima de la persecución política y tuvo que exiliarse en Montevideo, donde escribió su novela Amalia. En términos generales, esta tendencia de los escritores a participar activamente en la vida política de sus países se debió en gran parte al auge que tomó la prensa escrita en las sociedades hispanoamericanas a partir de los años 1820-1830.

Desde comienzos del siglo XIX, una masa de nuevos lectores se había incorporado al circuito literario por las siguientes causas: a) transformaciones socioeconómicas que acompañaron al ascenso de la burguesía; b) difusión de la lectura y de la escritura a sectores cada vez más numerosos; c) nuevas maquinas que agilizaban y abarataban la impresión de periódicos; d) creciente popularización de la literatura, a través del periodismo. Estos hechos, que tuvieron lugar primero en Europa y luego en las principales ciudades de Hispanoamérica, explican la aparición y el éxito de la Novela de Folletín entre públicos hasta entonces marginados de la literatura.

Los autores románticos no aspiraron a la perfección estética, sino a la venta del “producto” literario elaborado. Fueron artesanos que manejaron diestramente los recursos de la narración tradicional. Sus nombres muchas veces permanecieron desconocidos o se opacaron detrás de los personajes que habían creado. Sin embargo, el folletín fue utilizado también por autores pertenecientes a la cultura del libro, difundieron así sus posiciones políticas y sus creaciones. Domingo Faustino Sarmiento y Mármol, por ejemplo, publicaron por entregas Facundo y Amalia, respectivamente, en periódicos de la época.

Los personajes de los folletines se dividen en perversos e inocentes, pero muchas veces sus identidades están encubiertas y sólo son relevadas en el final. El relato se fragmentaba en sucesivas entregas, y esto mantenía el interés del público para adquirir el número siguiente. Los hechos esperados no se concretaban; en cambio, se los postergaba con persecuciones, duelos o relatos secundarios. Puesto que el público esperaba reencontrarse con lo conocido, se enfatizaron, se ampliaron, se acumularon situaciones similares.

Fuente:
Lengua y Literatura, 2do de Bachillerato, 2do Grado/ 1er Ciclo. Educación Media, Serie Ambar, Santillana. Pág. 108, Editor: Manuel García- Cartagena (Dominicano).