RÉGIMEN COLONIAL PORTUGUÉS - Enciclopedia de Tareas

RÉGIMEN COLONIAL PORTUGUÉS


Una débil sumisión de los funcionarios a la Corona. La consideración de factoría o colonia mercantil que tuvo al principio el Brasil influyó en el carácter privado de su colonización, siendo las capitulaciones el documento legal regulador de dichas empresas; pero a diferencia del centralizado sistema español, la Corona portuguesa dividió el Brasil en 15 capitanías otorgadas vitalicia y hereditariamente a varios nobles a fin de obtener el mayor rendimiento con el mínimo de costo para la metrópoli. Aunque este sistema duró poco, pues en 1549 se nombró un capitán mayor, representante del rey que unificó el gobierno colonial, los capitanes generales ya todopoderosos perdieron solamente facultades políticas y conservaron sus privilegios económicos. Las bases de la independencia de los funcionarios frente a la Corona estaban echadas y repercutirían en el desarrollo de la colonia durante muchos años.

Otros hechos que acentuaron esta independencia fueron la constante necesidad de defenderse de los franceses y holandeses que por largo tiempo atacaron la colonia y se establecieron en sus costas (los franceses entre 1555 y 1615; los holandeses en la primera mitad del siglo XVII). Esto obligó a funcionarios y criollos a actuar por su propia cuenta sin esperar órdenes ni ayuda de la metrópoli.

La administración copió el modelo español desde el siglo XVII. Durante ochenta años (1580-1640) Portugal quedó anexado a España siendo regidas sus colonias en forma similar a las hispánicas. Desde 1621, se hizo necesario hacer nuevas divisiones administrativas del territorio brasileño, y se crearon dos gobiernos coloniales: uno para el denominado “estado” de Marañón (compuesto por las compañías del Norte), y otro para el “estado” de Brasil (compuesto por las compañías del Sur). Cada uno de estos dos gobernadores estaba asesorado por las cámaras de los principales municipio y subordinados directamente al Consejo Ultramarino y la Corona portuguesa. Sin embargo, estos últimos tropezaron en su política centralizadora con el poder de los colonos en las cámaras. En síntesis, el régimen político-administrativo portugués fue similar al español aunque menos rígido y efectivo. También le faltó al régimen portugués la copiosa legislación de Indias de los españoles y los fundamentos teológicos y jurídicos que la inspiraron.
En el siglo XVIII y debido a la expansión conquistadora del interior del país, se creó un tercer estado o gobierno colonial; Gran Pará y Río Negro, en tanto que el Brasil fue elevado a la categoría de virreinato.
Fuente:
MONTENEGO GONZÁLEZ, Augusto, Historia de América, 2005. Edición Actualizada, Colección: Nuestro Mundo y Sus Hechos, Grupo Editorial Norma Educativa, See. Pág. 96.