SISTEMA COLONIAL INGLES DE NORTEAMÉRICA


En Inglaterra no existía el absolutismo monárquico como en el resto de Europa. Desde el siglo XIII los ingleses respetaban la Carta Magna o constitución que limitaba los poderes del rey; este no podía fijar impuestos, organizar ejércitos ni declarar la guerra sin consultar al Parlamento o asamblea representativa del clero, la nobleza y los burgueses de las ciudades. La Carta Magna aseguraba también algunos derechos a todos los ciudadanos. Además, en el siglo XVII de revoluciones (1649 y 1688) vencieron a la monarquía y establecieron el sistema parlamentario, o sea el gobierno del rey con el Parlamento.

Estas instituciones representativas y casi democráticas fueron trasplantadas por los colonos a América. Así en todas las colonias se disfrutaba de gran autonomía y el poder estaba dividido equilibradamente entre el gobernador, la asamblea o el parlamento colonial, los jueces y jurados. Según el grado de dependencia con Inglaterra había tres clases de colonias:

1.Reales: donde el rey designaba al gobernador y al consejo colonial pero los colonos elegían a los miembros de la asamblea y los jurados.

2.De Propietarios: donde el fundador o sus sucesores, por concesión del rey, eran los gobernadores pero los vecinos elegían a los miembros del consejo, la asamblea y los jurados.

3.De Cartas: así llamadas porque mediante acuerdo o carta con el rey, éste autorizaba que los colonos designasen a todos los funcionarios.

Desde luego, esta autonomía tan democrática en muchas colonias se disfrutó particularmente en las colonias norteñas; en las del Sur los grandes propietarios monopolizaron los cargos en perjuicio de los pequeños colonos. Y por supuesto, esta autonomía y democracia excluía al indio nativo y al negro esclavo; era solamente para los colonos o sea los venidos de Inglaterra y su descendencia nacida en Norteamérica. Por eso decimos que sus instituciones eran casi democráticas.

Pese a su exclusivismo, el régimen colonial ingles propició la participación de los colonos en el gobierno acostumbrándose así los pobladores a colaborar en la solución de los problemas de su comunidad y a defenderla con milicias formadas por ellos mismos.

Fuente:
MONTENEGO GONZÁLEZ, Augusto, Historia de América, 2005. Edición Actualizada, Colección: Nuestro Mundo y Sus Hechos, Grupo Editorial Norma Educativa, See. Págs. 96-97.