LACTANCIA MATERNA - Enciclopedia de Tareas

LACTANCIA MATERNA


La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.

La OMS recomienda el calostro (la leche amarillenta y espesa que se produce al final del embarazo) como el alimento perfecto para el recién nacido, y su administración debe comenzar en la primera hora de vida. Se recomienda la lactancia exclusivamente materna durante los primeros 6 meses de vida. Después debe complementarse con otros alimentos hasta los dos años.

La leche materna ha sido definida como un fluido bioactivo, que permite a los niños así alimentados tener menor riesgo de contraer enfermedades infecciosas y presentar menor incidencia y severidad de éstas. La leche humana contiene una variedad de elementos inmunológicos que destruyen bacterias, virus y parásitos. Esta propiedad es más relevante en países en desarrollo con elevadas cifras de morbimortalidad infantil por enfermedades diarreicas u otras infecciones. La leche humana, además de dar inmunidad pasiva al niño, acelera la maduración de sus órganos y sistema inmunológico.

Los niños amamantados tienen un mejor desarrollo de los arcos dentales, paladar y otras estructuras faciales y presentan una incidencia menor de caries que los niños que reciben mamadera.

Se ha observado que los niños amamantados son más activos, presentan un mejor desarrollo psicomotor y mejor capacidad de aprendizaje. También se ha demostrado que niños prematuros alimentados con leche materna tienen un coeficiente intelectual, medido a los ocho años, significativamente superior a los que no recibieron leche materna. Investigaciones recientes muestran una mayor agudeza visual entre los niños que fueron amamantados comparados con los alimentados con fórmula.

Al amamantar, el contacto piel a piel favorece el apego y estimula la creación de vínculos de amor y seguridad entre la madre y el niño, permitiendo que éste afirme su presencia como persona a través de la interacción con su madre.
Es por ello que se considera que la interacción del niño o niña durante los primeros días, semanas y meses con sus padres, y la formación de las bases de su personalidad y seguridad en sí mismo, están estrechamente ligadas al amamantamiento.
La succión de la mama inmediatamente después del parto puede reducir en la madre el riesgo de la hemorragia, y estimula la secreción de oxitocina, lo que favorece la salida y el flujo de la leche y retracción del útero. La lactancia produce cambios metabólicos en la mujer que le ayudan a aprovechar mejor los alimentos que ingiere. Se asocia con un menor riesgo de cáncer de ovario, de endometrio y mamario en la premenopausia.

La lactancia es uno de los métodos más efectivos para espaciar los embarazos. La amenorrea de la lactancia exclusiva ofrece una protección de un 99% contra un nuevo embarazo durante los primeros seis meses.

En poblaciones donde el acceso a los métodos de planificación familiar son limitados o inexistentes, la lactancia exclusiva permite espaciamientos de los embarazos de alrededor de dos años. Un mayor intervalo entre los nacimientos permite a la mujer tener tiempo para recuperar sus fuerzas y su estado nutritivo antes de tener otro niño.

La lactancia permite un importante ahorro de recursos a nivel familiar y de la sociedad. Los productos sustitutos de la leche materna son caros y en ocasiones deben ser importados, lo que genera un gasto importante de divisas para el país. Las familias de muy bajos recursos alimentan a sus niños con mezclas diluidas de poco valor nutritivo, que no contribuyen a un crecimiento y desarrollo adecuados. Aportarle nutrientes adicionales a la madre que amamanta resulta más barato que comprar productos sustitutos de la leche materna. Favorecer la lactancia significa, además, ahorro de recursos para los servicios de salud por concepto de fórmulas, biberones y personal. La menor incidencia de enfermedades del lactante determina menor gasto de recursos en hospitalización, medicamentos y atención profesional.

Contraindicaciones de la lactancia materna

Se establecen unos pocos casos en los que la lactancia natural no es posible:

Galactosemia: Grave enfermedad que se diagnostica al nacer, en 1 ó 2 de cada 50,000 recién nacidos. Deben tomar un preparado especial, que en realidad no es leche porque no tiene galactosa, ni por tanto lactosa. Lo mismo puede decirse de la deficiencia de lactasa, enfermedad aún más rara.

SIDA: Es una contraindicación en países civilizados, pero debe valorarse el riesgo en países en los que la higiene no sea adecuada, por el peligro que puede suponer la manipulación de los preparados. Se está considerando la posibilidad de que las madres con SIDA puedan pasteurizar su leche para poder dársela a sus hijos.

HTLV: Algo similar pasa con el virus de la leucemia humana de linfocitos T. En este caso, es la congelación de la leche, la que inactiva al virus, tras la cual puede administrarse al bebé.

Herpes simple: Es contraindicación absoluta que el bebé tome de una mama infectada por herpes simple. Pero puede tomar de la otra mama, que lo abastecerá de forma suficiente, al igual que los gemelos pueden alimentarse de forma simultánea, cada uno de una mama. Tras cumplir un mes de vida, la infección por herpes ya no representa especial gravedad, por lo que desaparece la contraindicación absoluta. Aún así, es aconsejable esperar a que se cure la lesión.

El herpes zóster no es contraindicación de lactancia materna.
Sífilis: Una lesión sifilítica en un pezón, contraindica la lactancia con esa mama, hasta que se instaure tratamiento y se cure.

Quimioterapia: Mientras se está administrando, la lactancia está contraindicada.
Brucelosis, Borreliosis, Sepsis bacteriana: Se recomienda suspender la lactancia unos pocos días, mientras se establece el tratamiento antibiótico y se inicia la mejoría en la madre. Después, se puede continuar la lactancia, valorando los fármacos administrados.

En la enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana) se sigue un criterio similar, si bien puede pasteurizarse la leche, inactivando al parásito.
Tuberculosis, Hepatitis, Citomegalovirus, Sarampión, Miastenia, Prolactinoma, y un sinfín de enfermedades, no son en sí mismas, contraindicación para la lactancia. Tampoco las radiografías ni las tomografías (TAC), ni las resonancias, ni los contrastes habitualmente utilizados, iodados o no. Solo en la gammagrafía será preciso interrumpir la lactancia durante un tiempo variable en función del fármaco.

El alcohol es tóxico para la madre y para el bebé, por lo que debe eliminarse o disminuirse, o al menos no tomar alcohol en las dos horas previas a una toma. Lo mismo puede decirse del tabaco, con el agravante de que el humo también daña al bebé y aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias y de muerte súbita del lactante. Por tanto, ninguno de los dos casos son indicación de lactancia artificial sino que la lactancia puede suponer un motivo más para abandonar o reducir los hábitos tóxicos.

Algo similar puede decirse de madres que viven en medios muy contaminados, sobre todo si la contaminación afecta al agua: los contaminantes estarán en contacto con el bebé independientemente de la lactancia, y la lactancia artificial será más perjudicial que la natural.

Se ha demostrado la ausencia de efectos en once madres que tomaron 5 tazas diarias de café durante 5 días. Aún así, si el niño se muestra intranquilo o duerme poco, debe probarse a reducir la ingesta de café.

En cuanto a los fármacos, no todos contraindican la lactancia. No es buena praxis retirar la lactancia materna ante cualquier tratamiento de la madre, en especial si se considera el hecho de que algunos de los fármacos que usamos en los adultos, también se dan a los niños cuando lo necesitan, y a dosis mucho más altas que las que se pueden segregar en la leche materna.

Definiciones para los distintos tipos de alimentación:
En 1991, la OMS acuñó definiciones precisas de los tipos de alimentación del lactante. Estas definiciones se deben utilizar en los estudios sobre lactancia para poder comparar resultados entre estudios.

•Lactancia materna exclusiva: Lactancia materna, incluyendo leche extraída o de nodriza. Permite que el lactante reciba únicamente gotas o jarabes (vitaminas, medicinas o minerales).

•Lactancia materna predominante
: Lactancia materna, incluyendo leche extraída o de nodriza como fuente principal de alimento, permite que el lactante reciba líquidos (agua, agua endulzada, infusiones, zumos), bebidas rituales, gotas o jarabes (vitaminas, medicinas o minerales).

•Lactancia materna completa: Incluye a la lactancia materna exclusiva y a la lactancia materna predominante.
•Alimentación complementaria: Leche materna y alimentos sólidos o líquidos. Permite cualquier comida o líquido incluida leche no humana.
•Lactancia materna: Alimentación por leche de madre.
Lactancia de biberón: Cualquier alimento líquido o semisólido tomado con biberón y tetina. Permite cualquier comida o liquido incluyendo leche humana y no humana.
Con todo en la literatura científica es posible encontrar también otros términos:
•Lactancia de múltiples: Lactancia por leche de madre a dos o más hijos de la misma edad.
•Lactancia diferida: Lactancia por leche materna extraída.
•Lactancia directa: Cuando el bebé se alimenta tomando la leche directamente del pecho.
•Lactancia en tándem: Lactancia por leche de la propia madre a dos o más hijos de distinta edad.
•Lactancia inducida: Lactancia por leche de madre distinta a la propia sin que haya mediado embarazo previo en la madre.
•Lactancia mercenaria: Lactancia por leche de una madre distinta a la propia a cambio de algún tipo de remuneración.
•Lactancia mixta: Forma popular de referirse a la lactancia complementaria (leche humana+leche no humana). La OMS recomienda que no se utilice este término en investigaciones científicas.
•Lactancia solidaria: Lactancia por leche de madre distinta a la propia sin que medie ningún tipo de remuneración.
•Relactancia: Lactancia exclusiva por leche de la propia madre después de un periodo de alimentación complementaria o suspensión de la lactancia

Fuentes:
http://enciclopedia.us.es/index.php/Lactancia_materna
http://www.who.int/topics/breastfeeding/es/
es.wikipedia.org/wiki/Lactancia_materna
http://www.minsal.gob.cl/portal/url/page/minsalcl/g_proteccion/g_lactanciamaterna/saludinmigrantespresentacion.html