FILOSOFÍA ESPAÑOLA - Enciclopedia de Tareas

FILOSOFÍA ESPAÑOLA


INTRODUCCIÓN
En España la filosofía se ha desarrollado como “pensamiento”, y aparece no sólo en libros filosóficos sino también en obras literarias (novelas, ensayos, artículos periodísticos, etc.). La península ibérica contó con célebres pensadores antes del reinado de los reyes católicos.
Las vertientes filosóficas desarrolladas en otras latitudes han encontrado seguidores en España. A partir de la edad moderna se puede hablar de un pensamiento español.

FILOSOFÍA ESPAÑOLA
España se civilizó por la costa, el país que primero ejercitó el comercio y adquirió cultura fue la Bética. Los extranjeros llegaron a España atraídos por el aliciente de los metales preciosos que recibían en abundancia, a cambio de objetos de escaso valor. Para regularizar sus expediciones establecieron factorías y para su resguardo y defensa, las fortalecieron y presidiaron. El Norte se civilizó mucho más tarde, sabemos por Estrabón que lusitanos, gallegos y cántabros vivían en completa barbarie.

La cultura literaria de Andalucía produjo los poemas épico-míticos de Geryón y de Gárgoris, los heroicos que cantaron la expedición de los andaluces a la conquista de Córcega y Cerdeña, los testimonios de poesía gnómica, epitalámica, funeraria y cosmogónica, así como los ensayos de poesía dramática.

Andalucía, con su alfabeto fonográfico propio, anterior a la invasión fenicia, puede disputar el honor de haber inventado la escritura al Egipto, a Babilonia y a la China, que a la vez se ufanan de tan gloriosa invención.
Alguna luz arroja sobre las creencias religiosas el estudio de los carmina mágica, destinados a evocar los espíritus y a formular las contestaciones de los oráculos. Convienen tales observaciones con el aserto de Filóstrato, el cual asegura la creencia en la vida futura y por eso los turdetanos celebraban los funerales con cánticos de victoria, corroborando su confianza en la inmortalidad.
La civilización andaluza es antiquísima y el griego Asclepíades la juzgaba tan antigua e inmemorial que la supuso posterior en muy breve lapso a la catástrofe tradicionalmente conocida con el nombre de «el diluvio universal».
El adelanto de la Bética facilitó su latinización. Al acercarse las legiones de la república, el andaluz se sentía más cerca de la ilustración romana que de la barbarie peninsular.

En tiempo del imperio no interrumpió la Bética sus progresos. Se enorgullecía con sus urbes unidas entre sí por amplias carreteras, poseía las únicas seis ciudades libres que hubo en España, y la densidad de su población se eleva por Orosio a muchos millones de habitantes. Los turdetanos aprendían latín de los invasores y griego de Asclepiades; celebraban ostentosas representaciones teatrales, y si bien en el idioma triunfaron los latinos, ellos contagiaron el Parnaso clásico con sus dos formas de versificación, la aliteración y la rima embrionaria.

Períodos Históricos.

Período Romano
Un conocido exponente es el cordobés Lucio Anneo Séneca, que marcha a la capital del Imperio y desarrolla un pensamiento de corriente fundamentalmente escéptica.
Apenas cristianizada la península ibérica, florecen las heterodoxias, aunque ninguna con carácter nacional.

De las ideas de Prisciliano, únicamente se sabía lo que cantaban sus enemigos.
Los priscilianistas daban enseñanza oral y reservaban ciertas doctrinas esotéricas para los perfectos. Prisciliano lo niega en el Apologético citado, mas hay indicios en el himno de Algirio que Jesús dijo secretamente a los apóstoles, en algunas abraxas y en las reuniones secretas de los afiliados.

Esta observación es importante, porque de lo contrario no podría explicarse la incoherencia de ciertas afirmaciones de Prisciliano. Hay que pensar que esas opuestas sentencias se hallaban armonizadas por vínculos que no conocemos. Una de estas contradicciones, probablemente aparentes, es la de no admitir distinción de personas en la esencia divina, sino sólo en los atributos, siendo el mismo Dios unas veces Padre, otras Hijo y otras Espíritu Santo, habiendo, por consecuencia de esta indivisibilidad, padecido las tres personas muerte en la cruz y admitir que el hijo era inferior y posterior al padre, el cual no tuvo hijo hasta que lo engendró.

Período Patrístico
Se desarrollan controversias en torno a cuestiones morales, y polémicas en torno al arrianismo, el nestorianismo y el pelagianismo. Figuras de este período son Liciniano de Cartagena e Isidoro de Sevilla. También es destacable el hereje Prisciliano, en el siglo IV.

Período Medieval
Se destacan Pedro Hispano y Ramón Llull. También tuvo gran influencia el tomismo. Figuras con preocupación científica fueron Arnau de Vilanova y Ramón Sibiuda.Los grandes filósofos paganos prepararon a la humanidad para el cristianismo, y sobre la ciencia, así como sobre la fe, existe, a juicio de San Clemente, un conocimiento supremo, la gnosis, en que se contiene toda la verdad. La gnosis es la revelación del Verbo, la soberana intuición del principio divino, y su eficacia llega tan profunda que anonada las pasiones y promueve el desprecio de los placeres, pues todo se reduce a miseria y sombra ante el éxtasis de la divina contemplación.
En los Padres occidentales, ninguno puede igualarse con San Agustín. Considerado como filósofo, señala el apogeo de la filosofía patrística, resucitando el platonismo, y, cimentando en él la idea cristiana, da a la nueva doctrina una sólida base psicológica. Representa en la patrística la síntesis de las grandiosas concepciones debidas a los Padres orientales y el espíritu práctico de los occidentales.

La ciencia profana se hallaba reducida a las artes liberales.
Si el platonismo había sido el instrumento de la Iglesia durante el período de consolidación y fijación de los dogmas, el aristotelismo debía guiarla para la explicación, propaganda y organización interior de sus principios. La Escolástica, así llamada por ser la filosofía que se enseñaba en las escuelas, esencialmente dogmática, sirvió a la Iglesia para educar a los bárbaros. El escolasticismo es una filosofía teológica, prestó eminente servicio a la especulación, facilitando su labor con los minuciosos y sutiles análisis, con los rigores de su dialéctica; puliendo y perfeccionando hasta increíbles extremos el instrumento de la filosofía, sin que por esta sincera confesión, pueda oscurecerse que la exageración de la agudeza excediese, cuando faltó materia de investigación, las fronteras de lo razonable, perdiéndose en laberínticos extravíos que sus mismos maestros condenaron y trataron de corregir. Tales abusos motivaron el descrédito de la escuela, los ataques de los sensualistas, las ironías del racionalismo y hasta las burlas de los poetas.

Santo Tomás, discípulo de Alberto Magno, noble de origen, profesó rebosando fe y amor a Dios en la orden de Santo Domingo. En ambas Sumas, la Suma teológica y la Suma contra los gentiles, Santo Tomás prueba a armonizar el realismo con el nominalismo, colocándose en el punto de vista genuinamente aristotélico, esto es, en el conceptualismo.

Sin desconocer que Santo Tomás sirve de columna al neo-escolasticismo, preciso es confesar que Duns Escoto abre desconocidos horizontes a la Escuela. En sus manos la filosofía escolástica vuelve sobre sí misma, reconoce su insuficiencia histórica, y procura rehacerse con ansia de avanzar en la indagación de la verdad.

Período Renacentista
Destacan los denominados aristotélicos independientes, movimiento desligado de la escolástica, y el gran humanista Juan Luis Vives. La influencia de los jesuitas se manifiesta en Diego de Saavedra Fajardo.

Siglo XVIII
Destacan las figuras de Benito Jerónimo Feijoo y de Gaspar Melchor de Jovellanos, con una amplia gama de intereses: crítico-literarios, políticos, económicos, etc.

Siglo XIX
Destacan las figuras de Jaime Balmes y de Luis Donoso Cortés

Siglo XX
Se tiene a un gran representante como José Ortega y Gasset, partidario de la cultura europea. Miguel de Unamuno, contemporáneo y rival de Ortega, es considerado uno de los más especiales pensadores existencialistas.

CONCLUSIÓN
En cada época de la historia, cada edad de la vida y aun en cada pueblo, destaca una dimensión temporal, pero nunca puede olvidarse del todo alguna.
Hay una concepción rectilínea de la historia que contempla el progreso de las ciencias y otra inspirada en la naturaleza, que cada uno repite con pequeñas diferencias, el paso de las estaciones.

La Historia de la Filosofía parece seguir un desarrollo cíclico. En cierto modo avanza, pero a la vez repite bajo nuevos parámetros viejos problemas que en el fondo son los mismos en toda la historia de la humanidad.

El pasado de algún modo muere y es sustituido por el presente, pero éste nace ya grávido del pretérito par poder alumbrar un futuro distinto, que lleva en sus entrañas la historia, nunca del todo sobrepasada, pero tampoco nunca repetida tal y como fue.

Fuentes consultadas
http://html.rincondelvago.com/historia-de-la-filosofia-espanola.html.
es.wikipedia.org/wiki/Filosofía_en_España
www.slideshare.net/.../