FUNCIÓN DE LA ÉTICA PROFESIONAL

El profesional no se ha profesional por el simple hecho de conocer, sino que su saber implica una responsabilidad social. La profesión, cualquiera que sea, tiene una función social.

El profesional se prepara para prestar un servicio a la sociedad, en su área de conocimiento. Esta será la forma en que este contribuya con el desarrollo de la sociedad.

Podría el profesional decir que no tiene ningún tipo de compromiso con la sociedad, porque esta no ha intervenido en la inversión que tuvo que hacer para logar su titulación.

Esta sería una afirmación muy pobre porque con ella sencillamente demuestra que tiene una concepción muy pobre de su ser profesional. La profesión le queda grande, así como cuando una persona de cabeza pequeña se pone un sombrero muy grande.

Hacer una gran inversión de tiempo, dinero y esfuerzo para limitarse luego a enganchar un título en la pared representa una victoria pírrica. Es no ponerte a la altura de la profesión que acabas de conquistar.

Quien no sirve a los demás, sencillamente no sirve. Reducir tu servicio profesional es reducir tu persona y tu profesión. Mientras más personas se sirven de tu servicio, mayor es tu valor profesional.

Toda profesión es para el servicio de la sociedad, independientemente de que tu lo entiendas o no. ¡Qué bueno que el profesional este consciente de la nobleza de su profesión! Eso le hace noble a él también. Pero si te haces profesional y no entiendes que la profesión es para servir a los demás, eso no le quita nobleza a la profesión, sino a ti como profesional.

¡Qué pena que no te hayas puesto a la altura de tu profesión!

FUENTE:
Manual de Ética Profesional.
Prof. Luis Federico Santana.