EL CIVISMO - Enciclopedia de Tareas

EL CIVISMO


El término “civismo” es ya común, tanto en los círculos intelectuales como en el hombre de la calle. Así, es frecuente oír a menudo, cuando alguien atenta contra las normas establecidas para una mejor convivencia ciudadana, que dicha persona es “incivilizada”, que no tiene “conciencia cívica”, y otras expresiones parecidas. En general, el civismo viene entendido como la aceptación o acatamiento de las normas que dirigen la vida de una comunidad. O con otras palabras: el conjunto de disposiciones individuales que hacen posible, fácil y fructuosa la vida del hombre en los grupos sociales.

Es preciso indagar que, a pesar de la importancia teórica que actualmente se da al concepto de civismo, en la práctica no ocupa el lugar que se merece; se puede decir que esté, como otros tantos valores en nuestra cultura, en crisis. Moralistas, educadores, hombres de gobierno, hablan cada vez más agudamente de esta crisis, insistiendo en la pérdida del “sentido público”; llegando a explicar como una consecuencia lógica de esta situación los desordenes sociales más acuciantes de nuestro tiempo.

En efecto, mientras en nuestros días, se insiste quizás más que nunca en la vocación comunitaria del hombre, en su búsqueda de realizarse afectivamente mediante unas relaciones interpersonales íntimas, y en su apertura a una solidaridad cosmopolita y universal por encima de regionalismos y nacionalismos cerrados, se observa con estupor una gran abundancia de fenómenos asociales y antisociales: manifestaciones de “pasotimos”, aumento vertiginoso del gamberrismo y delincuencia juvenil, espíritu de lucha por encima del de cooperación y relajamiento de los hábitos básicos de la convivencia cotidiana.

Fuente: Curso para la Formación de Padres. Educación Cívica, Escolar y Vocación Profesional. Dr. José María Torrescasana. 1993. Pags. 12-13