LOS VALORES EN EL AULA INFANTIL


Para conocer primero el tema de educación en valores vamos a definir, primeramente, el concepto de “valor”. Este está relacionado con la propia persona, su conducta, sus sentimientos y la configuración y modelación de sus ideas. Además, depende, en parte, de lo interiorizado a lo largo del proceso de socialización, ya que los niños/as aprenderán el sentido del valor (la responsabilidad, el respeto, la solidaridad, etc.), dependiendo en gran medida de las verdades vividas o descubiertas a través de su experiencia.

En Educación Infantil será el maestro-tutor quién se encargará de llevar a cabo el proceso de orientación del alumnado y apoyo de su proceso educativo en colaboración con las familias. En los distintos momentos del día (asamblea inicial, realización de actividades, etc.) el maestro fomentará y desarrollará valores que aparecen continuamente en el aula como la necesidad de tener una responsabilidad y autonomía en ciertas actividades, el tener una respuesta pacífica ante la resolución de conflictos, etc.

Lo valores presentan cuatro características fundamentales son los siguientes:

A. Son trascendentes: Se añaden a los hechos desde fuera, es decir, trascienden.

B. Son apreciaciones mentales. La amistad o la solidaridad no se pueden tocar, pero sabemos que existen.

C. Los valores son, a la vez, individuales y colectivos. Son individuales porque son interiorizados por un el sujeto y formarán su personalidad. También son colectivos porque los compartimos con la sociedad y personas que habitan en esta.

D. Los valores son histórico-sociales, porque se asignan a un periodo y a un estado determinado. Por ejemplo, si has vivido una guerra los valores te marcarán y no serán los mismos que para personas que no la han experimentado.

Por lo tanto, los aprendizajes en la escuela de manera colectiva fomentará la cooperación con los alumnos y además esto nos servirá para negociar los derechos y deberes de convivencia que debemos plasmar en el aula.

Uno de los valores que tienen más relevancia en esta etapa es la Educación moral y cívica, que pretende enseñar al individuo a comportarse en la sociedad, establecer una jerarquía de valores, a saber lo que es un valor y un contravalor (dificultad del sujeto para ser persona), conocer sus derechos humanos y respetarlos, ser crítico, ... Como contenidos en este tipo de Educación en valores nos podríamos encontrar los siguientes:

- La autoestima, aceptación y confianza en sí mismo/a.
- Discriminación de comportamientos adecuados.
- Autocrítica: reconocimiento de errores, valoración de su propia actuación.
- Responsabilidad, compromiso personal.
- Autonomía e iniciativa, planificación y secuencia de la propia acción.
- Participación en el grupo y en el establecimiento de las normas.
- Pautas de convivencia en la escuela y en la familia.
- Ayuda y colaboración con sus iguales y los adultos.

De acuerdo con Camps (1994) pensamos que hay que educar unos valores relacionados con los Derechos Humanos, tales como la Libertad, Igualdad, Justicia, Solidaridad, Tolerancia, Responsabilidad, Participación – Cooperación, etc. Estos valores ayudarán a la resolución de los posibles problemas que se puedan dar en el centro.

Como maestros nos debemos preguntar qué personas queremos formar, porque si educamos en unos valores mínimos y básicos, entonces los alumnos y las alumnas serán capaces de poder enfrentarse a los problemas que se den en la sociedad. En función de la persona que queramos formar, trabajaremos unos valores u otros, pero siempre será necesario formar personas críticas y reflexivas de la realidad, debido a la sociedad en la que actualmente nos encontramos. Por lo tanto, educar en valores será la respuesta para una educación democrática y participativa. Además como educadores debemos tener en cuenta aquellos valores que desarrollen la personalidad del alumno para su mayor integración en la sociedad/aula, potenciando así su felicidad.

Bernabé Tierno (2000) recopila y propone toda una serie de valores que necesitamos recuperar en la sociedad actual, justificando su necesidad de la siguiente manera:
La mayoría de los valores a que me voy a referir son “valores de siempre”, necesarios para la propia autorrealización del individuo y para la sociedad en que se integra. Algunos como: la autenticidad, la dignidad, la sinceridad y la coherencia, la justicia, la honradez, la fidelidad y el civismo o buenas maneras y la familia han pasado o pasan por momentos de crisis y necesitamos recuperarlo. (p.332)
Bernabé Tierno también informa de otros valores como la importancia de la ecología en la sociedad actual en la que nos encontramos, concediendo importancia a las relaciones de los seres humanos con el medio ambiente, sin olvidar valores necesarios como son la solidaridad y tolerancia, a los que también hace referencia.

Tierno (2000, p. 335-348) expone alfabéticamente veinticinco valores que son necesarios para nuestra sociedad:
1. Alegría de vivir 10. Familia 19. Respeto
2. Autenticidad 11. Fidelidad 20. Responsabilidad
3. Bondad 12. Filantropía 21. Sencillez
4. Civismo 13. Fortaleza 22. Solidaridad
5. Comunicación 14. Honradez 23. Tenacidad
6. Confianza 15. Hospitalidad 24. Tiempo
7. Dignidad. 16. Entusiasmo 25. Tolerancia
8. Ecología 17. Justicia
9. Empatía 18. Libertad

Es cierto, que todos los valores enumerados anteriormente son necesarios, pero centrándonos en el contexto escolar y donde desarrollamos nuestra tarea educativa, es conveniente seleccionar algunos de ellos.

No debemos olvidar tampoco que la educación en valores no se puede plantear como una tarea única de la escuela, ni como algo que sólo compete a los profesores, sino que también debe ser una tarea colectiva y común entre maestros y familias. En la educación, es fácil observar y al mismo tiempo, evaluar los conocimientos que tienen los alumnos, pero sin embargo, es difícil poder apreciar los valores, pues son algo más profundo. Normalmente es por esta razón, por la que los profesores no trabajan estos valores que tienen gran importancia para la integración a la sociedad.
Todo ello lo corrobora Hill (1991) cuando expone lo siguiente:
La escuela está inevitablemente interesada en la educación para la formación de valores. Es preciso entonces que las escuelas sean ahora…algo más que fábricas de conocimiento que evalúen cabalmente a los alumnos en lugar de limitarse a clasificarlos como si fuesen manzanas. Pues los estudiantes, al igual que los maestros, son también algo más que mentes desencarnadas. (p. 168)

Desde la escuela debemos ayudar y orientar a los alumnos en el conocimiento y vivencia de los verdaderos valores, para ayudar a construir seres críticos y reflexivos con la realidad. Como docentes, nuestro papel ha de ser punto de referencia y los valores que debemos transmitir serán aquellos que desarrollen la personalidad del alumno y le capaciten para vivir feliz en la sociedad. 

De algunas dinámicas de trabajo en grupo llevadas a cabo con el profesorado por Carreras y otros (1995, p. 44), y tras su reflexión y debate, éstos manifestaron como valores prioritarios el respeto por la personas y las cosas, luego la responsabilidad y por último la solidaridad.

Otros valores considerados necesarios, fueron:
- El esfuerzo - El amor-no violencia
- La amistad - La crítica constructiva
- La tolerancia - La corresponsabilidad
- El compañerismo - El criterio propio
- La justicia - La constancia
- La sinceridad-honradez - La implicación
- La confianza en uno mismo.

Fuente:
uvadoc.uva.es/bitstream/10324/1083/1/TFG-B.24.pdf‎
por M Coronado Colorado - ‎2012