ORGANIZACIÓN ESTRUCTURAL Y FUNCIONAL DEL APARATO RESPIRATORIO - Enciclopedia de Tareas

ORGANIZACIÓN ESTRUCTURAL Y FUNCIONAL DEL APARATO RESPIRATORIO


Tiene la función de intercambio de gases con la sangre, va a aportar oxígeno desde el alveolo a la sangre y va a eliminar de la sangre hacia el exterior, el CO2 procedente del metabolismo celular.

El aparato respiratorio se compone de:

• Una zona conductora del aire: transporta el aire hacia todos los alvéolos
o Fosas nasales
o Boca
o Faringe
o Laringe (con cuerdas vocales)
o Tráquea
o Bronquios
o Bronquiolos

• Una zona intercambiadora: donde se produce el intercambio de gases

o Bronquios terminales
o Alvéolos

ALVEOLOS: tiñen forma redondeada y se agrupan en racimos. Si los pusiéramos todos sobre un plano, la superficie que ocuparían sería aproximadamente de 130m2. Si hiciéramos un corte al alveolo, podríamos observar a microscopia electrónica:

• Éste está rodeado de capilares

• Posee forma redondeada y en su parte terminal tiene forma arracimada.

• En el tejido endotelial existe la presencia de neumocitos, encargados de producir el sulfactante, importante para mantener el alveolo abierto. Son células epiteliales de tipo II

• En el tejido intersticial hay células fagocitarias entro los alveolos, que constituyen el sistema defensivo del pulmón (macrófagos del sistema defensivo endotelial) son monocitos de la sangre que salieron y se han situado en puntos concretos (fagocitan y eliminan células extrañas)

La ventilación pulmonar se produce mediante la expansión y reducción de los alveolos, en esa continua entrada y salida de aire desde el exterior al interior

Funciones de las vías respiratorias (parte conductora): las fosas nasales tienen una función muy importante, preparando ese aire para que ingrese al interior de los alveolos.

• Paso del aire a los alveolos
• Atemperar del aire a la temperatura corporal (37ºC)
• Humedecer el aire (saturación de agua)
• Filtrar ese aire (limpiar y purificar).

En las fosas nasales se produce el mucus, y existen unos cilios encargados de purificar ese aire, cuando entran en el organismo sustancias extrañas, éstas quedarán adheridas al mucus y a los cilios, actúan como una escoba, barriendo hacia el exterior (efecto barrido). El tabaco es un paralizador de los efectos de barrido, llegando incluso al enfisema pulmonar (ruptura de los alveolos)

Dentro del alveolo hay:

Neumocito I: célula que forma la pared del alveolo
• Neumocito II: célula que produce el sulfactante (parte hidrófoba y hidrófila)
• Macrófagos alveolares: controlan la puerta de entrada
• Capilares: intervienen en el intercambio de gases


Fuente:
Enfermería en Cuidados Críticos, Pediátricos y Neonatales. Fisiología Humana para Enfermería. Fisiología II.. Recuperado de: http://www.aibarra.org/, Fecha: 28 de Sept. 2013.