Cómo afronta la sociedad y la escuela el cambio tecnológico - Enciclopedia de Tareas

Cómo afronta la sociedad y la escuela el cambio tecnológico


La postura de la sociedad ante este fenómeno todavía no está totalmente definida. Da la impresión de que un mundo informatizado tuviera que ser más humano, rápido, cómodo y que tuviera bajo control todos los procesos de producción, pero esta postura no es precisamente la que lleva a su conocimiento y por tanto a la capacidad de controlarlos. Es importante buscar las opciones posibles y elegir la ubicación más adecuada para los intereses de todos, sin perder de vista que la institución educativa tiene la responsabilidad de formar a todos los ciudadanos y que su posicionamiento puede influir determinantemente en su actitud posterior ante las TIC`s

U. Kalbhen y J.R. Krückerberg, afirman que: "el potencial explosivo de la tecnología informática es mayor que el de la nuclear por ser menos palpable y más sofisticado. Se presta más a que se desate en torno a ella un miedo ciego e irracional que, o bien puede condensarse en una reacción social y política de rechazo absoluto, o bien en un estado general de apatía".

Pero a mi entender estamos muy lejos de estas ideas, debido a la gran difusión y valoración que los medios informáticos han tendido en nuestra sociedad, aunque no es lo mismo valorar y adquirir una herramienta que saber usarla y comprender el alcance que tiene su uso. Esta fiebre de los ordenadores no está acompañada de una reflexión e información sobre su uso, capacidades y beneficios reales. Esperamos que los ordenadores eduquen, formen, resuelvan problemas y nos hagan la vida más fácil, pero en ocasiones esto nos puede producir una desilusión posterior, y hacernos "odiar" esta herramienta tan útil en nuestros días.

Me da la impresión de que la sociedad no está suficientemente preparada para afrontar este cambio. El dominio de la técnica va muy por delante del dominio de los problemas sociales que plantea su utilización. Ante esta opinión los centros educativos tienen mucho que decir, aunque hay que tener en cuenta que la escuela es un elemento más de la sociedad y por lo tanto está sujeta a los mismos riesgos. Por eso hay que tener cuidado con los intereses personales, comerciales, industriales o políticos que se ocultan tras los proyectos de utilizar el periodo escolar como un periodo excelente de condicionamiento psicológico para la introducción de los ordenadores en las aulas.

La escuela tiene que responder a las demandas de la sociedad, pero ésta de una formación a los individuos que han de componer esa sociedad. Nuestro sistema educativo está inmerso en un proceso que exige dar respuesta a las demandas de una sociedad que sin embargo no valora al sistema educativo. La educación no puede dar todo lo que se la demanda porque tampoco recibe lo que necesita para realizar su labor.

La escuela esta viendo cómo la sociedad se lanza en una carrera, en ocasiones desenfrenada, hacia la tecnificación y en búsqueda de un bienestar asociado a la información y la comunicación y sin embargo da la espalda a la educación, los valores, la formación del individuo en su integridad y lo que le requiere a la escuela es cada vez más una función asistencial, dado que la familia y su entorno les puede proporcionar todo tipo de bienestar. La importancia educativa como formación y preparación para la vida ha perdido su valoración social y su influencia. La enseñanza ha pasado en unas décadas de ser un bien preciado y costoso que garantizaba un mejor futuro del discente a algo obligatorio y gratuito y que no tiene una valoración acorde con su importancia en la evolución de la persona.

La escuela se plantea la necesidad de cambiar sus planteamientos para poder adaptarles a los requerimientos actuales y dar una solución a los problemas previsibles que se van a derivar de esta falta de atención a su situación; pero al no encontrar el apoyo suficiente en esta sociedad, esta tarea se vuelve difícil y lenta. Tenemos que intentar formar ciudadanos íntegros en una sociedad solidaria, puesto que sociedad y escuela están condenadas a entenderse, mejor o peor, por eso cuanto mejor sea esta relación mejores frutos dará y ambas obtendrán beneficios.

Las enseñanzas han de ir dirigidas a la formación de ciudadanos capaces de vivir y trabajar conscientemente, con libertad y con una actitud de crítica y de reflexión, los ordenadores deben tener un lugar en la escuela, simplemente porque constituyen una parte del mundo diario que debe ser explorado, manipulado y comprendido. Para Martí Recober, la escuela actual se halla ante el reto de cambiar radicalmente, adaptando las tecnologías del entorno al quehacer escolar y transformando, los procesos educativos y los roles del profesor. De no afrontarlo así, quedaría marginada del resto de los sectores sociales...

La escuela debe adaptarse a la realidad social y a las necesidades de los individuos que van a vivir en ese medio social, laboral, económico y político. En la medida en que esa sociedad está informatizada y exige de sus miembros el manejo y el uso racional o crítico de esos medios, la educación debe incorporar los medios informáticos y adaptarse a esas necesidades. La informática en la enseñanza será significativa, desde un punto de vista pedagógico, siempre y cuando vaya ligada a una seria revisión del sistema educativo. Hay que plantearse lo que supone el mundo del ordenador desde el punto de vista del niño, y del adulto, para poder alcanzar una comprensión plena del fenómeno.


Fuente:
Sociedad, Educación e informática. Campus.usal.es, recuperado el 26 de octubre del 2013, de:
http://campus.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_06_2/n6_02_art_bustillo.htm