POLISACÁRIDOS EN LA DIGESTIÓN Y ABSORCIÓN


Los hidratos de carbono más abundantes en una dieta normal son polisacáridos, fundamentalmente el almidón, que es el polisacárido de reserva fundamental en vegetales, siendo también el hidrato de carbono más saludable, al tener una digestión lenta.

El almidón y el glucógeno resultan completamente hidrolizados formando glucosa libre. Este proceso comienza en la boca durante el masticado por la acción de la amilasa salival (ptialina). También se secreta amilasa al jugo pancreático que se vierte en el intestino delgado donde se completa la degradación del almidón, el glucógeno y otros polisacáridos digeribles.

También los disacáridos: sacarosa, maltosa y lactosa resultan hidrolizados a sus monosacáridos constitutivos por la enzima invertasa.

Pero la celulosa no puede ser degradada por el estómago de los hombres ni por algunos mamíferos debido a la falta de la celulosa, la cual tienen los animales rumiantes como la vaca que tienen un segundo estómago.

Los azucares sencillos o monosacáridos pueden ser absorbidos por las células epiteliales que tapizan el intestino delgado, estos azucares experimentan reacciones bioquímicas cuyo producto final es la D-glucosa, la cual por el torrente sanguíneo es conducida al hígado que es el más importante órgano distribuidor.