SISTEMA DE TRANSPORTE ACTIVO EN LA ABSORCIÓN INTESTINAL


LA ABSORCIÓN INTESTINAL
Se entiende como tal el paso de las sustancias alimenticias desde el lumen del tubo digestivo (que es en realidad para del medio externo), a través de la mucosa a la sangre circulante, al espacio intersticial y a la célula, o sea, a nuestro medio interno. La velocidad de absorción depende del tamaño molecular, de la hidrosolubilidad y de la carga eléctrica de los alimentos absorbidos.

La absorción se refiere al transporte de los nutrimentos modificados desde el lúmen intestinal a través de las células epiteliales del recubrimiento hasta en torrente sanguíneo. Las diferentes porciones del TGI están especializadas para apoyar estos procesos, los cuales están bajo complejos controles de carácter neural y hormonal. Por tanto, cada segmento del TGI se adapta a funciones específicas: Algunas, al sencillo paso de los alimentos, como sucede con el esófago; Otras a su almacenamiento, como es el caso del estómago, y otras, a la digestión y absorción, como el intestino delgado.

¿Cómo se produce la Absorción Intestinal?
La absorción de azucares sencillos y de aminoácidos por el intestino delgado y su paso a la sangre requiere de energía metabólica en forma de ATP.

Si se inhibe o se trastorna la respiración, ni la glucosa, ni los aminoácidos pueden ser absorbidos.

Para mantener su constancia interna, las células disponen de un sistema de transporte específico en las membranas. Los sistemas de transporte consisten en una o más moléculas de proteínas específicas ligadas al interior de las membranas. Una de las proteínas se combina reversiblemente con el sustrato, lo transporta o través de la membrana y lo descarga al otro lado.

La energía requerida por los sistemas de transporte activo procede de su capacidad para provocar la hidrólisis del ATP a ADP y PI.

El transporte hacia el interior de los aminoácidos requiere el simultáneo transporte de Na.

FISIOLOGÍA DE LA ABSORCIÓN INTESTINAL

La digestión es un conjunto de procesos mecánicos y bioquímicos con los cuales los alimentos se transforman en sustancias nutritivas que pueden ser asimiladas por el organismo.
Los alimentos entran en el estomago después de la masticación en este, los nutrientes sufren una modificación que les permitirá ser eventualmente absorbidos más tarde.

Luego, la digestión sigue en el intestino delgado bajo la acción de las enzimas digestivas: los glúcidos son transformados en glucosa, los lípidos en ácidos grasos y en monoglicéridos y las proteínas en ácidos aminos.
La absorción de estos nutrientes se hace a través de la barrera intestinal para llegar al flujo sanguíneo.
Sin embargo, al contrario de lo que a veces se pretende, la absorción de los macronutrientes no dura horas y no hace por todo el intestino delgado que tiene un largo de unos 6 metros. Hay que saber que la absorción del 80% de de los glúcidos y de los lípidos y del 50% de las proteínas se hace en los 70 primeros centímetros del intestino delgado.
Algunos pueden pensar que la totalidad de los glúcidos, de los lípidos y de las proteínas ingeridas (el bolo alimenticio) se absorben una vez han sido transformadas. Por eso, la mayoría de los nutricionistas y otros especialistas de la dietética dejan entender a sus pacientes que la totalidad de las calorías presentes y calculadas en un plato se verán disponibles en el organismo al ser digeridas. Esta también es una creencia errónea.

Referencias:
Monografias.com
mazinger.sisib.uchile.cl
http://www.montignac.com