PROPIEDADES DEL IONÓMERO - Enciclopedia de Tareas

PROPIEDADES DEL IONÓMERO


Compatibilidad Biológica

Numerosas investigaciones han demostrado la inocuidad del ionómero para el tejido pulpar como líner, base o relleno. A pesar de la molécula ácida que contiene es de un peso molecular lo suficientemente elevado para que por su tamaño no pueda penetrar en la luz de los túbulos dentinarios. Si bien el Ph inicial de la mezcla es ácido, en pocos minutos se alcanza un Ph cercano a la neutralidad, lo que asegura una adecuada protección pulpar.

En algunas publicaciones se ha informado la presencia de sensibilidad pos-operatoria tras la inserción de un ionómero se cree que eso obedece a una incorrecta proporción polvo-líquido, o a un incorrecto espatulado del cemento.

En estos casos de sensibilidad es conveniente colocar una base de cemento de hidróxido de calcio como protector pulpar. La presencia de óxido de zinc como material obtundente y antiinflamatorio junto con la propiedad de liberar fluor hace del ionómero un material confiable como protector dentinopulpar.

Liberación de fluoruros: es una propiedad trascendente de los ionómeros vítreos en todas sus variedades.

Al endurecer este material queda el ión fluor liberado en la estructura nucleada del cemento, lo que permite la salida como fluoruro de sodio lo que le confiere al ionómero un interesante propiedad anticariogénica y desensibilizante, por este motivo el ionómero es el material indicado en Odontopediatria para las restauraciones de dientes temporarios y en Odontogeriatria para la restauración de abrasiones y lesiones cervicales particularmente dolorosas.

Los ionómeros modificados con resinas liberan tanto fluor como los convencionales o más. Conviene destacar que la mayor parte del fluor se libera en las primeras horas y dias y que los valores decrecen a medida que transcurra el tiempo, pero la propiedad de actuar como reservorio compensa las pérdidas producidas.

Adhesividad


La posibilidad de adherirse a las estructuras dentarias ha hecho del ionómero vitreo un material de elección en numerosas aplicaciones restauradoras cuando se dice el ionómero se adhiere al diente, debe entenderse que se trata de una unión química de naturaleza iónica entre los grupos carboxílicos y el calcio de la hidroxiapatita del esmalte y de la dentina. La adhesividad depende de varios factores de manipulación y de inserción del ionómero, en tal sentido el tiempo de espatulado o mezcla del material y el momento de su inserción resultan cruciales. El ionómero debe prepararse en no más de 20 o 30 segundos y aplicarse en la preparación dentaria inmediatamente. De no ser así el líquido comienza a reaccionar con el polvo con la consiguiente menor disponibilidad de grupos carboxílicos adhesivos. Por eso la mezcla debe hacerse rápida y la inserción inmediata.

La adhesividad de los ionómeros puede incrementarse notablemente si antes de su inserción sobre el tejido dentario éste se puede tratar con sustancias que mejoren la adaptación y por consiguiente la adhesión.

Para los ionómeros convencionales el uso de soluciones de ácidos poliacrílicos entre el 10 y el 25%. Estas soluciones se aplican con una torunda de algodón o con un pincel durante 30 segundos y luego se lava y se seca la preparación. La acción del ácido poliacrílico permitirá eliminar el barro dentinario, limpiar la preparación e impregnar los tejidos dentinarios, lo que luego facilitará la adaptación.

Para los ionómeros modificados con resinas suele incorporar alguna sustancia de “primer” para aplicar antes del cemento si bien su composición puede variar, suelen estar constituídos por ácido poliacrílico y una resina hidrófila.

Propiedades mecánicas


Los ionómeros comerciales y más aún los ionómeros modificados con resina se caracterizan por poseer valores similares a la dentina. Por ello, los ionómeros constituyen el material ideal para efectuar rellenos y bases cavitarias y reemplazar satisfactoriamente a la dentina perdida.

Asimismo el procedimiento de obturar una cavidad con ionómero y luego tallarla debe efectuarse con instrumental de diamante y no de carburo ya que el ionómero es un vidrio que puede fracturarse por efectos del corte de una fresa de carburo mientras que el instrumento rotatorio de diamante desgastará el material sin romperlo, por lo que debe realizarse con abundante refrigeración acuosa. En el empleo de los ionómeros como materiales para restauraciones la resistencia a la abrasión es una propiedad para tener en cuenta. Se considera que los ionómeros convencionales tienen baja resistencia a la abrasión y que los modificados con resinas en virtud de esto son más resistentes al desgaste, pero nunca a la medida en que lo son las resinas reforzadas.

Cuando se desarrollaron los ionómeros vitreos en 1972 la indicación clínica específica de estos cementos eran la restauración de las lesiones cervicales (clase V). En la actualidad sigue siendo el tratamiento de las lesiones gingivales.

Las erosiones cervicales generalmente responden a causas químicas y son de superficies dura, lisa y plana, por el contrario, las abrasiones gingivales habitualmente reconocen una etiología mecánica y su superficie es dura, lisa y escotada en forma de V corta.

El ionómero vitreo es el material de elección para la restauración de las lesiones del cemento radicular. Por sus características estructurales el cemento radicular no puede ser biselado ni grabado con ácido para las técnicas de restauración con resinas reforzadas por lo que lo ionómeros resultan ideales en función de su adhesividad, su liberación de fluoruros, sus propiedades mecánica y su compatibilidad biológica.

Otras propiedades

Sus características ópticas (estéticas), su estabilidad química (desintegración y solubilidad) y su estabilidad dimensional. Los ionómeros convencionales son más susceptibles a la modificación del color.

Fuente:
Atención Estomatología Integral I.
Materiales dentales, bases y materiales restaurativos de última generación.
Dra. Zoraida Pons Pinillos.