PROTECTORES DEL COMPLEJO DENTINO-PULPAR


1. Barnices y forros cavitarios (selladores dentinarios)
2. Bases Cavitarias.

A pesar de los progresos de los materiales de restauración, especialmente las amalgamas y resinas, se sabe que ninguno de ellos consigue cerrar herméticamente la cavidad que obturan.

Por diferentes causas (contracción de polimerización, variaciones dimensionales, solubilidad) entre la pared cavitaria y el material de relleno existe una separación de dimensión muy reducida cuya presencia se puede constatar mediante diversos métodos.

Como consecuencia de esta deficiente adaptación entre el material de obturación y el diente se produce en boca el fenómeno denominado filtración marginal. El diente si es vital, responderá con dolor cuando se le somete a estímulos como el frío, el calor, dulces o ácidos.

La repetición de estos fenómenos, por bruscos cambios de temperatura de los alimentos y a causa de los diferentes coeficientes de dilatación y contracción entre el diente y el material puede provocar daños Pulpares en cavidades profundas, en virtud de la irritación continua de los odontoblastos excitados a través de sus terminaciones protoplasmáticas en la dentina.

A todo lo explicado se debe agregar la acción irritante o tóxica del material de obturación además del trauma producido por los métodos de preparación cavitaria y del daño causado previamente en las estructuras del diente por la pérdida de sustancia, ya sea por caries, erosión, abrasión, fractura u otras causas. Es lógico suponer que el órgano dentario, y principalmente la pulpa no estén en óptimas condiciones cuando llega el momento de la restauración.


Protección dentino pulpar: Bajo este nombre se agrupa una serie de técnicas y materiales destinados a preservar la integridad de la pulpa dental durante los distintos pasos que comprende la restauración de un diente.

Resulta fundamental adoptar el criterio de que la dentina y la pulpa constituyen clínicamente una sola entidad. Por consiguiente, la acción protectora no sólo debe elaborarse en función de los efectos nocivos que puedan generar los materiales, sino también en la aceptación de que la preparación cavitaria aún realizada con las mejores condiciones de aislamiento y asepsia requiere un tratamiento dentinario adecuado, para evitar el posterior crecimiento microbiano y su efecto sobre la pulpa.

Los protectores dentinopulpares comprenden dos grandes grupos de materiales: los barnices, los forros cavitarios y las bases cavitarias.

Los barnices y los forros cavitarios se emplean principalmente para reducir el paso de sustancias tóxicas a través de los conductillos dentinarios y para disminuir la micro filtración marginal que sucede en mayor o menor grado en los materiales de restauración.

Las bases cavitarias se seleccionan en virtud de su capacidad de aislar térmicamente a la pulpa, de evitar la penetración de tóxicos por su potencial, para estimular o inducir acciones reparadoras de la pulpa (efecto terapéutico) y por sus propiedades mecánicas, no sólo para soportar la condensación de algunos materiales (amalgama) sino también para soportar el funcionamiento de las restauraciones a través de las cargas que éstas reciben y trasmiten.

Fuente:
Atención Estomatología Integral I.
Materiales dentales, bases y materiales restaurativos de última generación.
Dra. Zoraida Pons Pinillos.