¿QUÉ ES EL HORMIGÓN?


DEFINICIÓN DE HORMIGÓN
El hormigón es un aglomerante artificial de piedras menudas, gravas y arena, cohesionadas mediante un aglutinante hidráulico (agua) utilizado en la construcción.

HORMIGÓN ARMADO:
El hormigón armado es aquel que envuelve armaduras metálicas destinadas a resistir esfuerzos a tracción o de flexión, mayores que el hormigón ordinario.

TIPOS DE HORMIGÓN
Entre la clasificación de los hormigones encontramos, hormigón simple, reforzado, presforzado y estructural ligero.

Hormigón Simple: También se le suele llamar concreto masivo, es aquel que contiene menos cantidad de acero de refuerzo que el mínimo requerido por el reglamento. Este tipo de concreto se utiliza en estructuras donde los esfuerzos son casi totalmente de compresión, como muelles, presas o ciertos tipos de zapatas.

Hormigón Reforzado: Es el hormigón que contiene el refuerzo adecuado, ya sea presforzado o no, y que es diseñado suponiendo que ambos materiales actúan juntos para resistir las fuerzas exteriores.

Hormigón Presforzado:
Hormigón o concreto reforzado en el cual se han introducido esfuerzos internos a fin de reducir los esfuerzos potenciales de tensión, derivado de las cargas que resulten en dicho concreto.

Hormigón estructural ligero: concreto que contienen agregado ligeros (cenizas sintetizadas, escorias, etc.) que cumple con las especificaciones por las normas y su peso volumétrico no debe exceder de 1800 kg/mt, según las normas de la ASTM C-567.

Factores fundamentales utilizados para dosificar un hormigón:
1) Resistencia
2) La consistencia
3) El tamaño máximo de los agregados.

Estos componen los datos necesarios de agua, cemento y agrados disponibles.

¿Cómo dosificar un hormigón?
Proceso para la dosificación del hormigón.

1. Fijar la resistencia del hormigón de acuerdo con las necesidades de la obra.
2. Elección del tipo de cemento en función a la obra a realizar.
3. Calcular la relación agua- cemento (A/C) que corresponda a la resistencia del hormigón.
4. Determinar el tamaño máximo del árido en función de las características de los distintos elementos de la obra.
5. Determinar la consistencia más conveniente del hormigón.
6. Establecer la proporción en que han de ser mezclados los áridos disponibles.
7. Efectuar varias pruebas para comprobar si el hormigón que se tiene posee las características deseadas y de lo contrario hacer las correcciones necesarias.