SURGIMIENTO DE LA CULTURA DOMINICANA - Enciclopedia de Tareas

SURGIMIENTO DE LA CULTURA DOMINICANA


La Cultura Dominicana es original y propia. Es fruto de la herencia que nos dejaron tres pueblos con culturas diferentes: los aborígenes, los españoles y los negros africanos.

De los aborígenes heredamos algunos nombres de ríos, montañas, frutos, comidas, utensilios del hogar, etc.

Así mismo, los aportes significativos de los negros africanos a la conformación de la cultura dominicana los podemos observar en la forma de trabajo agrícola llamado convite, en los nombres de personas y objetos (Lemba, Tingó, Mangú, Cachimbo, etc.). También vemos elementos de la cultura africana en los instrumentos musicales como la tambora, la güira de metal, los palos, la maraca, la gayumba, entre otros.

En lo religioso, aunque decimos que somos católicos, tenemos una amplia presencia africana. Es bien conocida en nuestro país, sobre todo por quienes tenemos un origen campesino, la existencia de los seres.

Los mayores aportes de estos últimos a nuestra cultura han sido orientados a la superioridad militar, el idioma y haber creado la basa para que reine una cultura de opresión, de imposición, de individualismo y de dominación. Como vemos, tenemos un pueblo mulato con una cultura propia, original.

LA DESCULTURIZACIÓN DOMINICANA

Quienes históricamente se han encargado de promover el robo y saqueo de nuestras riquezas, la explotación de nuestro trabajo y la pérdida de valores, son enemigos de que se mantenga la cultura original. Valiéndose de todos los medios posibles los “amos y explotadores han logrado penetrar en el pensamiento e interiorizar en nosotros/as ideas que a ellos favorecen; como por ejemplo, hacernos creer que son necesario los patronos, los capitalistas, los usurpadores de tierra, los predicadores de resignación, el castigo, el premio, el infierno y el cielo, los ganadores y perdedores.

Nos han impuestos modelos educativos extraños a nuestra realidad, a nuestros idiomas y creencias; en fin, a la visión del mundo, de la naturaleza. De manera violenta se nos penetró en el alma los sentimientos, las ideas y costumbres, la superioridad de los invasores y su modo de vida.

Esto es parte de la desnacionalización de la cultura dominicana. Son muchas las tradiciones culturales comunitarias, que paulatinamente, han ido desapareciendo dándole paso a culturas extrañas, en las que se promueve la corrupción, el vicio, el pandillerismos, la drogadicción. Todo esto en detrimento de nuestra más ricas tradiciones culturales comunitarias (amor a la patria, a la naturaleza, noche de vela, fiesta de cumpleaños, la defensa de los símbolos patrios, etc.).

Se han encargado también de ir matando la creatividad e iniciativa del pueblo trabajador. Nos imponen el uso de bienes de consumo masivos, productos en serie que llegan hasta nosotros según la moda de los países de economía capitalista desarrollada; dejando a un lado nuestra inmensa variedad generadora de belleza y calidad.

Lo natural es reemplazado o sustituido por lo sintético, por lo artificial; en síntesis, lo que garantice enormes ganancias para sus economías.

La cultura que quieren imponernos, y que ha ido haciendo su trabajo, solo promueve el individualismo, la corrupción en sentido general y destruye e ignora nuestra cultura autóctona. Siempre nos han querido entrar por los ojos que la ropa, la comida, la música, los productos industriales y el sistema de opresión norteamericano, representa la máximo aspiración de los hombres y mujeres en la tierra.

Fuente:
Descubriendo Nuestro Pueblo. Adalberto Ramírez. Ed. COSALUP. 1992, Santo Domingo. R.D