IDENTIFICACIÓN DE LOS MINERALES - Enciclopedia de Tareas

IDENTIFICACIÓN DE LOS MINERALES


Como habíamos visto, las rocas son agregados compuestos de una o, más comúnmente, de varias clases de minerales. Hay algunas excepciones a esta regla, en las que las rocas no están constituidas por minerales, como por ejemplo: El carbón.

En cambio, los minerales son sustancias inorgánicas existentes de un modo natural, con una composición química más o menos definida y que poseen propiedades físicas más o menos constantes. Estos pueden identificarse fácilmente por sus propiedades físicas o químicas, pues las variaciones en estas propiedades se producen dentro de límites relativamente estrechos. De estas dos clases de propiedades, las de más fácil determinación en el campo o en la oficina son las propiedades físicas. La identificación de los minerales requiere la determinación de:

1.- El color
2.- La raspadura.
3.- El crucero.
4.- La fractura.
5.- La dureza.
6.- El lustre o brillo.
7.- La estructura.

Otras propiedades físicas de menor importancia para la identificación de la mayor parte de los minerales son, la forma cristalina, el peso específico y el magnetismo. Además pueden ser útiles las asociaciones con otros minerales, y el modo de presentarse.

COLOR: Los minerales muestran dos clases de color. El primero, color inherente al mineral, se debe a la composición del mismo y a la disposición de los átomos que lo constituyen; es característico del mineral y puede usarse con mayor o menor éxito, para limitar las posibilidades de identificación. El mineral común llamado Pirita, tiene un color gris acero. Estos colores son inherentes a los minerales y siempre se observan en el mineral puro. El segundo tipo de color es accidental y depende de las impurezas que presente el mineral o se manifiesta al fracturarlo. El cuarzo por ejemplo, es inherentemente incoloro, pero algunas veces es de color blanquecino o amarillento, a menudo leonado, algunas veces rosado o azulado. En consecuencia, hay que hacer algunas reservas al usar el color con fines de identificación.

RASPADURA: Es el color del mineral en polvo y es más característico que el color, y por tanto más útil para la identificación. Este polvo se puede obtener fácilmente triturando el mineral para reducirlo a polvo fino o rayando con él una superficie dura, ligeramente rugosa. En general, conviene utilizar una superficie blanca para practicar el rayado; puede servir la parte exterior no vidriada de un pedazo de tubo de barro o arcilla, un pedazo de cuarzo, o un pedazo de feldespato, aunque este último es menos satisfactorio. Los materiales usados para realizar estas raspaduras se llaman “láminas de raspadura” . La raspadura de la tiza, por ejemplo, es blanca; las líneas que deja la tiza sobre un pizarrón son la raspadura de la tiza. La hematita es otro buen ejemplo. Este mineral que es el óxido de hierro común, puede ser rojo, negro o gris acero; la raspadura es siempre de color pardo rojizo. La gran mayoría de los minerales duros tienen raspadura de color pálido. Por ejemplo, aunque el color de la turmalina es rara vez blanco, en ocasiones rosado o verdoso y frecuentemente negro, su polvo es siempre de color claro o incoloro.


FRACTURA: Se llama fractura de un mineral al aspecto que presenta cuando se rompe. En algunos casos puede ser muy útil esta característica, aunque la mayor parte de los minerales se rompen muy irregularmente en direcciones distintas a la del crucero. Un tipo especial de fractura, la conchoidal, deja al mineral con superficies lisas algo redondeadas, marcadas con anillos concéntricos, que le dan el aspecto de una concha de almeja o de ostras y de aquí la expresión de fractura conchoidal. Otro tipo de fractura produce astillas del material, y de aquí su nombre de fractura astillada. El cuarzo da fractura conchoidal en algunas ocasiones y la hornablenda tiende a tener fractura astillada.

DUREZA: La dureza de un mineral determinarse sobre el material puro y se mide por la facilidad con que puede rayarse. Si se puede rayar el mineral con una navaja es más blando que la navaja. Si no puede rayarse con ésta, ambos tendrán la misma dureza o el mineral será el más duro. Si se mella la navaja, el mineral es más duro. Para tener un modo o tipo de expresar la dureza de los minerales, se adoptado universalmente una escala sencilla conocida con el nombre de Escala de Mohs. Se usan como tipo de comparación los diez minerales que siguen, ordenados por dureza creciente de 1 a 10.

1.- Talco 6.- Ortoclasa ( Feldespato )
2.- Yeso 7.- Cuarzo
3.- Calcita 8.- Topacio
4.- Fluorita 9.- Corindón
5.- Apatita 10.- Diamante.

Para determinar la dureza de los minerales y utilizar como escala de dureza, podemos usar por ejemplo: Una moneda de cobre (chele), éste tiene una dureza aproximada de tres ( 3 ) . El vidrio de las ventanas, tiene una dureza aproximada de cinco ( 5 ) . Se usa como tipo de comparación en las tablas de identificación, porque es muy fácil comprobar si un trozo de un mineral puede rayar o no una superficie de vidrio lisa. Una hoja de navaja, tiene según la calidad del acero, una dureza comprendida entre cinco y seis y medio (5 @ 6.5 ).

Con un poco de experiencia se puede estimar la dureza aproximada de un mineral utilizando únicamente una navaja. La facilidad mayor o menor con que pueda rayarse el mineral mide su grado de dureza. Los grados intermedios entre los números de la escala de dureza se aprecian estimativamente. El thumbnail por ejemplo, raya fácilmente al yeso y en general no puede rayar a la calcita; de aquí que su dureza se estime en dos y medio (2.5). El yeso no es exactamente dos veces más duro que el talco. Se dice que el diamante, que es la sustancia más dura que se conoce y ocupa el número 10 en la escala de Mohs, es tantas veces más duro que el corindón, como éste es con relación al talco.

BRILLO O LUSTRE: El brillo o lustre es el aspecto del mineral a la luz ordinaria (el aspecto debido a la reflexión de la luz sobre su superficie). Si el mineral tiene apariencia metálica, es decir, si parece un metal, como la galena y la pirita, se dice que su brillo es metálico. Si el mineral tiene una apariencia vítrea, como el cuarzo, su brillo es vítreo. Otros minerales tienen aspecto mate o terroso, como el caolín; o sedoso como el espato lustroso (una forma de yeso); o graso como la nefelina. Algunos minerales muestran un brillo perlado, como por ejemplo algunas formas de talco. Todos los minerales con brillo metálico dan lugar a una raspadura oscura.

ESTRUCTURA: Algunos minerales son granulares, como por ejemplo, la olivina; otros son hojosos, como la cianita; o fibrosos, como la crisolita. Algunos son botroidales, como por ejemplo, algunas formas de hematita, que se presentan como masas redondeadas, y cuyo aspecto se parece a un racimo de uvas pegadas unas a otras. Muchos se presentan en masas cristalinas, cuya estructura no es aparente. Estos términos son descriptivos.

OTRAS CARACTERÍSTICAS: Aunque las precedentes propiedades físicas suelen ser suficientes para identificar un mineral, es útil frecuentemente ya veces necesario, determinar algunas características adicionales. Estas son: La forma cristalina, el peso específico, el grado de magnetismo y la asociación con otros minerales.

FORMA CRISTALINA: La disposición atómica interna en forma geométrica definida, se expresa algunas veces exteriormente en determinados tipos de cristales. Las diversas formas pueden agruparse en seis sistemas cristalinos, de acuerdo con la posición de los ejes imaginarios que constituyen el esqueleto sobre el que se forma el cristal. El cuarzo, por ejemplo, suele presentarse en prismas de seis caras, terminados generalmente por pirámides de seis caras. La pirita suele presentarse en cristales cúbicos, frecuentemente con caras estriadas. El granate suele presentarse en dodecaedros.

PESO ESPECÍFICO: Se entiende por peso específico, el peso de una sustancia comparado con el peso de un volumen igual de agua. Es decir que si el peso especifico del cuarzo es igual a 2.65, esto significa que es 2.65 veces más que un centímetro cúbico de agua. Algunos minerales son relativamente ligeros, otros son muy pesados. Sin embargo, como la mayor parte de los minerales tienen un peso especifico comprendido entre 2.55 y 3.2, esta propiedad, a menos que se determine exactamente en el laboratorio, es de escasa utilidad para la identificación directa de un mineral.

MAGNETISMO: Es la propiedad que tienen algunos minerales de ser atraídos por un imán. El ejemplo más común de estos minerales en la magnetita.