MORALIDAD Y ARQUITECTURA


En épocas anteriores la evolución de los estilos arquitectónicos era más o menos normal; estos evolucionaban de acuerdo a las necesidades y avances que iban surgiendo; como lo es la innovación de nuevas tecnologías, la utilización de los materiales disponibles, etc.

Para poder utilizarlos como ejemplos mejorados con nuevos fines, los arquitectos del renacimiento estudiaban el pasado. Para mediados del siglo XIX no solo se estudiaba el pasado, sino que también se intentaba recrear; ya que la tecnología y su economía les favorecían para hacer lo que ellos quisieran.

John Ruskin y William Morris dos arquitectos victorianos que se encontraban en contra de la industrialización. Ruskin apoyó con su dinero y con sus escritos la escuela de pintores y artesanos.

William Morris defendió la causa de los artesanos y ánimo para que volvieran a tejer, imprimir a mano, pintar frescos etc. Este quería tener un precursor para lo que sería el estilo Art and Craft, así que le pidió Philip Webb que le diseñara la casa roja, la cual es llamada así por sus tejas y ladrillo rojos que se utilizaron para su construcción.

El legado que dejaron Morris y Ruskin fue enorme. Estos dos críticos no solo influyeron en el pensamiento y en la obra de los arquitectos sino que también en las construcciones de viviendas sociales. Ya para el siglo XIX la arquitectura perdió su inocencia. Hasta tal punto que le faltaba naturalidad. Es decir se quería dejar atrás lo que era esa arquitectura dependiente de la industrialización pero al final se volvió caer en lo mismo; aquella naturalidad que existía empezó a verse como algo artificial.

Fuente:
Glancey, Jonathan, Historia de la arquitectura/ Blume Barcelona, 2001
España.