¿QUÉ ES LA PRECIPITACIÓN?


Se define así a cualquier forma de hidrometeoro (fenómeno relacionado con las aguas), que cae de la atmosfera y llega a la superficie terrestre.

Este fenómeno de precipitación abarca agua en forma de lluvias, lloviznas, nieves, granizos, pero excluye las neblinas y el rocío, entre otros, pues estas son más bien formas o fenómenos de condensación y no de precipitación.

La cantidad de precipitación sobre un punto de la superficie terrestre es llamada pluviosidad o también metro pluviométrico.

La precipitación es una parte importante del ciclo hidrológico, responsable del depósito de agua dulce del planeta y por ende, de toda forma de vida de nuestro planeta.

La precipitación es generada por las nubes y cuando éstas alcanzan un punto de saturación entonces, en este punto las gotas de agua aumentan de tamaño hasta alcanzar el punto en que se precipitan por la fuerza de gravedad.

¿CÓMO SE ORIGINAN LAS PRECIPITACIONES?

Toda precipitación de agua en la atmosfera sea cual sea su estado (solido o liquido), se produce por efecto de la condensación del vapor de agua, contenido en las masas de aire. Estas masas de aire, a su vez, tienden a elevarse y por lo tanto a enfriarse.

De este modo, para que suceda la precipitación se requiere la elevación de una masa de agua hacia la atmosfera, de tal manera que se enfríe y parte de su humedad se condense. De ahí, que suceden dos procesos responsables de las precipitaciones.

a) El aire está saturado, o sea, contiene el máximo posible de vapor de agua. Se tiene entonces una humedad relativa del aire del 100%.

El estado de saturación se alcanza normalmente por enfriamiento de aire, ya que el aire frio se satura con menor cantidad de vapor de agua que el aire caliente.

b) Se forman los núcleos de condensación, los cuales permiten al vapor de agua recuperar su estado líquido. Estos núcleos son minúsculas partículas en suspensión en el aire que forman las nubes.

La pequeñez de las gotas le permite quedar en suspensión en el aire y ser desplazados por los vientos. Se pueden contar hasta 500 por cm3 y, sin embargo, 1m3 de nubes apenas llega normalmente a contener unos 3cm3 de agua.