LA ESCORRENTÍA - Enciclopedia de Tareas

LA ESCORRENTÍA


La Escorrentía o Escurrimiento es otro de los fenómenos o fases derivados del Ciclo Hidrológico. Se refiere a los diversos medios por los que las aguas se deslizan sobre o debajo de la superficie del terreno luego de una precipitación.

Es una de las principales causas de erosión, siendo a menudo dañina en suelos poco permeables, como los arcillosos, y en zonas con una cubierta vegetal escasa.

La escorrentía se da cuando:

1. Una parte de la precipitación se infiltra.
Una parte de ésta, satisface la humedad del suelo, de las capas que se encuentran sobre el nivel freático del agua.

Una vez que estas capas se han saturado, el agua subterránea es recargada, por la parte restante del agua que se infiltra.
2. Otra parte de la precipitación tiende a escurrir sobre la superficie terrestre
La precipitación que ocasiona este escurrimiento, se llama altura de precipitación en exceso (hp).

3. Una proporción se pierde por evaporación.

LA ESCORRENTÍA PUEDE SE:

Escorrentía Superficial (Q)
Proviene de la precipitación no infiltrada en los suelos y que escurre sobre la superficie de éstos.

Corresponden pues a las aguas que se escurren SOBRE la superficie del terreno hasta los cauces.

Se genera cuando el nivel de precipitaciones excede a la capacidad de infiltración de los suelos, circulando entonces los cuerpos de agua SOBRE la superficie del terreno. Posteriormente van a parar en ríos, lagos y mares.

Es el parámetro del Ciclo Hidrológico más importante desde el punto de vista de la Ingeniería, pues es el principal agente geológico responsable de la erosión y transporte de materiales.

Escurrimiento Subsuperficial o Interflujo (Qs)
Proviene de una parte de la precipitación infiltrada. Corresponden a las aguas que pueden volver al escurrimiento a través del interflujo o del flujo de aguas subterráneas.

Escorrentía Subterránea (Qg)
Es aquella que proviene del agua subterránea, cuando ésta se incorpora a la escorrentía por debajo del nivel freático.

Corresponde a las aguas que descienden hacia el subsuelo, fenómeno llamado Percolación y que llegan hasta la zona saturada de acuíferos, constituyendo las llamadas “recargas subterráneas”.