DEFINICIÓN DE MEJORA PARETIANA



La mejora paretiana, hace referencia a aquella mejora de situación de una persona sin empeorar la de ninguna otra, denominada así a partir de Vilfredo Pareto. Vilfredo Federico Pareto fue un sociólogo, economista y filósofo italiano.

Eficiencia de Pareto

La eficiencia de Pareto, también conocido como óptimo de Pareto u optimalidad de Pareto, es un concepto de la economía que tiene aplicaciones en ingeniería y diferentes ciencias sociales. El término recibe su nombre a partir del economista italiano Vilfredo Pareto, quien utilizó este concepto en sus estudios sobre eficiencia económica y distribución de la renta.

Dada una asignación inicial de bienes entre un conjunto de individuos, un cambio hacia una nueva asignación que al menos mejora la situación de un individuo sin hacer que empeore la situación de los demás se denomina mejora de Pareto. Una asignación se define como "pareto-eficiente" o "pareto-óptima" cuando no pueden lograrse nuevas mejoras de Pareto.

La eficiencia de Pareto es una noción mínima de la eficiencia y no necesariamente da por resultado una distribución socialmente deseable de los recursos. No se pronuncia sobre la igualdad, o sobre el bienestar del conjunto de la sociedad.

Biografía de Vilfredo Federico Pareto

Nació en París el 15 de julio de 1848. Su padre Raffaele Pareto, patriarca genovés y partidista de Mazzini vivía un exilio voluntario. Vilfredo pasó los primeros años de su vida en Francia, pero realizó todos sus estudios en Italia, a donde regresó en 1858 y donde obtuvo su doctorado en ingeniería en 1869, en el Instituto Politécnico de Turín. Ejerció su profesión por, al menos, 20 años, fue administrador de una compañía ferroviaria, y luego ocupó el puesto de superintendente de minas de hierro, las de San Giovanni Valdarno y luego de las minas de hierro italianas. Era de la alta sociedad de Florencia, y la naturaleza de la actividad que desempeñaba lo mantenía en un constante roce con la economía política y, particularmente, con las tarifas proteccionistas. Por ser un consultor industrial, no centraba su atención solo en su profesión, sino que valientemente se involucró hasta volverse un especialista en la doctrina librecambista y representó a los que atacaban firmemente el proteccionismo. Más adelante, en la madurez de su etapa intelectual, y disfrutando la tranquilidad de Céligny, abandonó formalmente su carácter polémico por el motivo de que su perspectiva teórica había cambiado y el ángulo con el que juzgaba los hechos se había ampliado notablemente.

Habitaba todavía Florencia cuando el artículo Elementi di Economia Pura, de Maffeo Pantaleoni, llegó a sus manos y lo atrajo a la especulación abstracta. Esto, al principio, fue solo un pasatiempo para Vilfredo, pero esto luego alcanzó grados más importantes en su vida cotidiana, hasta que lo llevó a abandonar cualquier otra actividad. Gracias a esto, contribuyó desde 1890 a 1905 con el Giornale degli Economisti y dio mucho fundamento científico a la teoría de la Economía Matemática, concepto antes introducido por Jevons, Walras y Cournot, lo que lo llevó a formar posteriormente una idea que se tradujo en su teoría del equilibrio económico. Este gran descubrimiento llevó a que reciba una propuesta para mudarse a una localidad Valdense, Lausana, para ocupar el asiento que dejó libre León Walras en 1893 como Profesor de Economía Política, la cual aceptó sin mucho recelo.

Vilfredo abandona la docencia en 1906, y se retira a Céligny en el cantón de Ginebra, a un tranquilo poblado llamado Villa Angora donde dedicó el último período de su vida al estudio. Este período de su vida fue, sin duda alguna, el más fructífero desde el punto de vista intelectual, durante el cual publicó sus más reconocidos trabajos: el Manuale di Economia Politica y el Trattato di Sociología. Continuó siguiendo la economía y la política y los cambios que estos sufrían, y el estudio y la meditación lo llevaron a una actitud espiritual, que denotaba una personalidad antitética a la que había tenido en los comienzos de su vida adulta, el liberal que supo ser había sido conducido al radicalismo, y si no al socialismo, y lo llevó gradualmente a convertirse en uno de los más profundos y vigorosos críticos del socialismo y la democracia.

Las cualidades mentales más importantes obtenidas durante la formación de Pareto fueron, sin dudas, el conocimiento matemático y la cultura humanística. Era Ingeniero y además italiano, que escribía en francés con estilo literario y leía con fluidez en inglés, latín y griego. Tradujo, por el mero placer de ejercitarse lingüísticamente, la Antología Griega. Fue el creador del concepto eficiencia de Pareto, y contribuyó, con ideas como la de las curvas de indiferencia, al desarrollo de la microeconomía

Economía

Fue un autor muy prolífico. Escribió obras de economía y panfletos antigubernamentales desde 1870 hasta la llegada de Mussolini, criticando el intervencionismo y la falta de democracia. En la primera etapa de su desarrollo intelectual, que luego tomaría otro giro, fue continuador de los neoclásicos y demócrata radical.

Pareto fue nombrado profesor de economía (1893) en la Universidad de Lausana, donde permaneció el resto de su vida. En 1906 hizo la famosa observación de que el 20% de la población poseía el 80% de la propiedad en Italia, posteriormente generalizada por Joseph M. Juran en el principio de Pareto (también conocida como la regla del 80-20). En 1909 Pareto introdujo el índice de Pareto (la medida de la desigualdad de la distribución del ingreso) y mostró el modo de distribución de la riqueza: "a través de cualquier sociedad humana, en cualquier época o país". Esto, a su juicio, explica por qué sus teorías económicas no coincidían con la realidad observada, y lo empujó al estudio de la sociología y la política.

Desde esa perspectiva Pareto desechó algunos postulados económicos, sugiriendo que los individuos actúan basados en elementos instintivos residuales, no lógicos ni racionales.