DEFINICIÓN DE MOLIMINA - Enciclopedia de Tareas

DEFINICIÓN DE MOLIMINA



En la ciencia de la medicina, molimina es un término utilizado para definir aquellos trastornos que son a la vez acompañado de una hemorragia. Una hemorragia es la salida de sangre desde el aparato circulatorio, provocada por la ruptura de vasos sanguíneos como venas, arterias o capilares. Es una lesión que desencadena una pérdida de sangre, de carácter interno o externo, y dependiendo de su volumen puede originar diversas complicaciones (anemia, choque hipovolémico, etc.).

Cuando el sangrado es importante e implica una pérdida de volumen de sangre que se aproxima al 70%, suele ocurrir un "choque hipovolémico". La gravedad de una hemorragia depende de:

-La velocidad con que se pierde la sangre.
-El volumen de sangre perdido.
-Edad de la persona.

La principal medida a realizar ante una hemorragia externa es la presión directa para cohibir el sangrado, con posterior vendaje y desinfección de la herida. El empleo de torniquetes debe estar restringido a hemorragias masivas, por el riesgo de necrosis del miembro sangrante. La pérdida de un volumen cuantioso de sangre se suple con transfusión de sangre.

Trastornos Hemorrágicos

Los trastornos hemorrágicos son un grupo de afecciones en las cuales hay un problema con el proceso de coagulación sanguínea del cuerpo. Estos trastornos pueden llevar a que se presente sangrado intenso y prolongado después de una lesión. El sangrado también puede iniciarse de manera espontánea.

La coagulación normal de la sangre involucra componentes sanguíneos llamados plaquetas y hasta 20 proteínas plasmáticas diferentes. Estas proteínas son conocidas como factores de la coagulación o factores de la coagulación sanguínea. Estos factores interactúan con otros químicos para formar una sustancia llamada fibrina que detiene el sangrado.

Se pueden presentar problemas cuando faltan ciertos factores de la coagulación o estos están muy bajos. Los problemas de sangrado pueden ir desde leves hasta graves.

Algunos trastornos hemorrágicos están presentes desde el nacimiento y se transmiten de padres a hijos (hereditarios). Otros se desarrollan por:

•Enfermedades como deficiencia de vitamina K y enfermedad hepática grave
•Tratamientos como el uso de medicamentos para detener los coágulos de sangre (anticoagulantes) o el uso prolongado de antibióticos

Los trastornos hemorrágicos también pueden resultar del número y funcionamiento de las células sanguíneas que promueven la coagulación de la sangre (plaquetas). Estos trastornos también pueden ser hereditarios o desarrollarse más tarde (adquiridos). Los efectos secundarios de ciertos medicamentos con frecuencia llevan a las formas adquiridas.