SIGNIFICADO DE ARBITRAJE - En economía



En la ciencia de la economía, arbitraje es un término definido como aquella práctica consistente en comprar un bien donde resulta más barato y venderlo en otro mercado (geográfico) donde su precio es mayor. Como consecuencia de esta práctica a nivel internacional –y a similitud del “principio de los vasos comunicantes” de la física-, el precio en los distintos mercados del bien en cuestión tiende a nivelarse.

“Arbitraje” es una palabra francesa y denota una decisión de un árbitro o tribunal. Recientemente, la palabra se emplea comúnmente para describir a un referee. En el sentido empleado en lenguaje financiero, fue descrita por primera vez en 1704 por Mathieu de la Porte en su tratado “La science des négocians et teneurs de livres” como una consideración de los diferentes tipos de cambio para reconocer los lugares más rentables de emisión de letras de cambio.

En otras palabras y/o definición, arbitraje es definido como aquella práctica de tomar ventaja de una diferencia de precio entre dos o más mercados: realizar una combinación de transacciones complementarias que capitalizan el desequilibrio de precios. La utilidad se logra debido a la diferencia de precios de los mercados. Por medio de arbitraje, los participantes en el mercado pueden lograr una utilidad instantánea libre de riesgo. La persona que ejecuta el arbitraje se conoce como arbitrajista, y es usualmente un banco o una firma de inversión. El término es comúnmente aplicado a las transacciones de instrumentos financieros, como bonos, acciones, derivados financieros, mercancías y monedas.

Si los precios de mercado no permiten la ejecución de arbitraje rentable, se dice que los precios constituyen un equilibrio de arbitraje, o un mercado libre de arbitraje. El equilibrio de arbitraje es una precondición para un equilibrio económico general.

El arbitraje es posible cuando al menos una de las siguientes condiciones se cumple:

  1. El mismo activo no se transmite al mismo precio en distintos mercados.
  2. Dos activos que producen el mismo flujo de efectivo no se transmiten al mismo precio.
  3. Un activo con un precio conocido en el futuro no se vende hoy a su precio futuro descontado a la tasa de interés libre de riesgo.

El arbitraje no es simplemente el acto de comprar un producto en un mercado y venderlo en otro por un precio mayor en el futuro. Las transacciones deben ocurrir simultáneamente para evadir la exposición al riesgo del mercado, o el riesgo que los precios puedan cambiar en un mercado antes que ambas transacciones sean completadas. En términos prácticos, esto es generalmente posible con productos financieros que pueden ser transados electrónicamente.

En el ejemplo más simple, todo bien vendido en un mercado debe venderse por el mismo precio en cualquier otro mercado. Los inversionistas pueden, por ejemplo, descubrir que el precio del trigo es más bajo en regiones de agricultura que en las ciudades, así que pueden comprar el trigo y venderlo por un precio más alto en la ciudad (ignorando el coste de transporte y asumiendo que la compra y la venta pueda hacerse casi simultáneamente). Cuantos más inversionistas descubran esta oportunidad, más van a comprar trigo en el campo y venderlo en la ciudad. Esta actividad tendrá dos efectos:

  • el precio del trigo en el campo subirá, pues la demanda aumentara en comparación con la oferta.
  • el precio del trigo en la ciudad bajará, pues la oferta en determinado punto será mayor que la demanda.

En cierto momento, estos dos efectos combinados ocasionaran que el precio del trigo en el campo sea igual al precio en la ciudad, y la oportunidad de arbitraje habrá desaparecido.

Tipos de Arbitraje

Arbitraje de Fusión

Llamado también arbitraje de riesgo, el arbitraje de fusión consiste en comprar la acción de una compañía que será comprada por otra, mientras que se toma una posición corta en la acción de la compañía que realiza la compra. Usualmente el precio de mercado de la empresa que es comprada es menor que el precio ofrecido por la compañía que la compra. Esta diferencia entre los dos precios depende de la probabilidad y el tiempo en que la compra se efectúe. Asimismo, usualmente el precio de la acción de la compañía que compra la otra empresa cae, por lo que la venta corta produce una utilidad. La apuesta en el arbitraje de fusión es que la diferencia de precio será eventualmente de cero, cuando la compra sea completada. El riesgo, evidentemente, es que el trato de la fusión de las compañías se rompa y por lo tanto, la diferencia de precios se expanda masivamente.

Arbitraje de Bonos Convertibles

Un bono convertible es un bono que puede ser devuelto a la empresa emisora a cambio de un número predeterminado de acciones. Un bono convertible puede ser visto como un bono corporativo con una opción de compra (call option) de una acción. El precio de un bono convertible es sensible a tres factores principales:

  • Tasa de interés: Cuando las tasas suben, la parte convertible de un bono convertible tiende a bajar, pero la opción de compra del bono se aprecia. El bono, en su totalidad, tiende un poco hacia la baja.
  • Precio de la acción: Cuando el precio de la acción del bono convertible sube, el precio del bono tiende a subir también.
  • "Spread" de crédito: Si la confianza en la empresa emisora del bono cae (por una baja en el rating, por ejemplo) y el spread de crédito se amplía, el precio del bono tiende a caer, pero en algunos casos, la opción de compra de la acción sube (puesto que el spread está correlacionado con la volatilidad).

Debido a la complejidad y a la estructura de un bono convertible, los árbitros usualmente emplean sofisticados modelos cuantitativos para identificar bonos que cuyo precio es en realidad menor de su valor real. El arbitraje en bonos convertibles consiste en comprar un bono convertible y cubrir dos o tres de los factores para alcanzar una exposición al tercer factor a un precio atractivo. Por ejemplo, un árbitro podría primero comprar un bono convertible, luego vender instrumentos de renta fija o futuros de tasas de interés (para cubrir la exposición a las tasas de interés) y comprar protección de crédito (para cubrir un posible deterioro del rating del emisor). Eventualmente, lo que le queda es algo similar a una opción de compra (call option) de la acción del bono convertible, adquirida a un precio muy bajo. El árbitro puede luego hacer dinero al vender algunas de las opciones que se transan más caras en el mercado.

Depository Receipts

Un American Depositary Receipt es un instrumento que es ofrecido como una acción de una empresa extranjera en el mercado local. Por ejemplo, una empresa china que desee recaudar más dinero en una emisión de acciones puede emitir depository receipts en la bolsa de Nueva York y así lograr acceso a fondos del mercado norteamericano. Estos instrumentos, conocidos como American Depository Receipts o Global Depository Receipts, inicialmente se transan a un valor menor del real por ser de empresas extranjeras. Sin embargo, en realidad, un ADR puede ser intercambiado por una acción normal de la compañía emisora, por el mismo valor en la que se transe esta última. Si el ADR de una compañía se transa a un valor menor que la acción de la misma, un árbitro puede comprar un ADR y venderlo inmediatamente, logrando así una utilidad en la diferencia de precio.

Arbitraje de Tasas de Interés

En el arbitraje de tasas de interés, un inversionista aprovecha un instrumento de deuda extranjera que paga una tasa de interés mayor a la ofrecida en el mercado local. Al mismo tiempo que el inversionista compra este instrumentos de deuda extranjera, cubre el riesgo del tipo de cambio mediante un contrato de futuros.

Arbitraje y Especulación

A diferencia del arbitrajista quién sólo poseía el activo durante un instante, el especulador lo mantiene en su poder durante cierto tiempo con el objetivo de beneficiarse de una variación futura favorable en su precio, a cambio de lo cual corre un riesgo. La importancia del paso del arbitraje a la especulación radica en que, en muchos casos, los especuladores anticipan los cambios en los precios sin tener información perfecta.