DEMANDA EN INTERVENCIÓN



La demanda intervención permite que una persona ajena a un litigio forme parte de este.

Esta persona ajena al litigio es la que en derecho conocemos como “tercero”, convendría definir al tercero como la parte que no tiene en un litigio ni calidad de demandante, ni calidad de demandado.

Este tercero puede unirse al proceso de manera voluntaria o a solicitud de una de las partes (forzosa), siendo estas dos formas los tipos de intervención.

En una intervención voluntaria el tercero movido por un interés toma iniciativa en el proceso.

En una intervención forzosa una de las partes del proceso hace llamar a una parte ajena al proceso (el tercero).

La finalidad de las demandas en intervención encuentra su razón de ser en la importancia de evitar una sentencia que perjudique o más bien le sea desfavorable a un tercero.

Entre las condiciones que debe reunir este tercero se encuentran:

  1. Ser parte ajena al proceso.
  2. Calidad.
  3. Interés.
  4. Un lazo de conexidad entre la demanda en intervención y la demanda principal.

Los efectos de esta demanda frente al tercero producen la pérdida del derecho al recurso de tercería. Frente al juez: lo obligan a decidir en una sola sentencia ambas demandas.