GUERRAS DE PRECIOS A LARGO Y A CORTO PLAZO - Enciclopedia de Tareas

GUERRAS DE PRECIOS A LARGO Y A CORTO PLAZO



En administración, las guerras de precios son definidas como aquella forma de competencia negativa según la cual los vendedores dejan caer sus precios por debajo de sus costes, dicha caída es realizada con la intención de expulsar a la competencia fuera del mercado.

Guerras de Precios a Largo Plazo

Las guerras de precios a largo plazo pueden ser buenas para las firmas dominantes en el sector. Habitualmente, las más pequeñas serán incapaces de competir y deberán cerrar. Las que quedan absorberán la cuota de mercado de las que han abandonado. Los principales perdedores, entonces son las firmas marginales y quienes invirtieron en ellas. A largo plazo, el consumidor podría también llegar a perder. Con menos empresas en el mercado, los precios tienden a incrementarse, a veces hasta niveles superiores que antes de la guerra.

Guerras de Precios a Corto Plazo

Las guerras de precios a corto plazo son buenas para los consumidores que pueden beneficiarse de los precios bajos. Generalmente, no son buenas para las compañías implicadas. Si los precios más bajos recortan los márgenes, pueden amenazar la supervivencia de la empresa.

Las principales razones para las guerras de precios son: Utilizar demasiada capacidad de producción. Antes que llevar una planta por debajo de su capacidad óptima, las empresas reducen sus precios para vender suficiente para mantener la planta trabajando a su nivel óptimo; Bancarrota y supervivencia. Las compañías próximas a la bancarota aumentan el volumen de ventas para conseguir suficiente liquidez para su supervivencia; Respuesta a un ataque de la competencia. Un competidor puede intentar ganar cuota de mercado a costa de tu producto vendiendo el suyo a menor precio. En general, es mejor utilizar la estrategia de introducir una firma más competitiva que reducir el precio de mercado; La naturaleza del producto. Algunos productos como las commodities, son difíciles de diferenciar. Sin característicos distintivas, el precio resulta el único término de comparación; Precio de introducción. Si alguna de las firmas están empleando un precio político como estrategia de introducción de un producto, entonces los precios del mercado serán bajos; Oligopolio. Si la estructura de la industria es oligopolística (es decir, existe poca competencia), los actores vigilarán de cerca sus estrategias y estarán preparados para realizar bajadas de precios.