REFLEJO CONJUNTIVAL - Oftalmología - Enciclopedia de Tareas

REFLEJO CONJUNTIVAL - Oftalmología



¿Qué es el Reflejo Conjuntival?

En medicina o en oftalmología, el reflejo conjuntiva, en inglés “conjunctival reflection”, es definido como aquel reflejo de parpadeo. En otras palabras, es el Mecanismo protector del ojo que consiste en el cierre de los párpados al tocar la conjuntiva. Consultar la voz corneal, reflejo. El parpadeo es el cierre y apertura rápida de los párpados. Es una función esencial del ojo que ayuda a difundir a través de las lágrimas y eliminar los irritantes de la superficie de la córnea y la conjuntiva. La velocidad del parpadeo puede verse afectada por elementos como la fatiga, lesiones en los ojos, los medicamentos y la enfermedad. La tasa del parpadeo se determina por el centro "intermitente", pero también puede verse afectada por estímulos externos. Cuando un humano o animal elige parpadear un solo ojo como una señal a otro en un entorno social (una forma de lenguaje corporal), es conocido como un guiño. Sin embargo, algunos animales (por ejemplo, las tortugas y hámsteres) parpadean los ojos de forma independiente uno del otro.

Función y Anatomía del Parpadeo

El parpadeo proporciona la humedad en los ojos por riego con lágrimas y un lubricante que los ojos segregan. El párpado dispone de succión a través del ojo en el conducto lagrimal del ojo para evitar que se sequen.

El parpadeo también protege al ojo de irritantes. Las pestañas son los pelos adjuntos a la parte superior e inferior de los párpados que crean una línea de defensa contra el polvo y otros elementos a la vista. Las pestañas capturan la mayoría de estos irritantes antes de llegar al globo ocular.

Existen múltiples músculos que los reflejos de control de parpadeo. Los músculos principales, en el párpado superior, que controla la apertura y cierre con el músculo orbicular del ojo y elevador del párpado superior y el músculo. El músculo orbicular del ojo cierra el ojo, mientras que la relajación y la contracción del músculo elevador del párpado abre el ojo. El músculo de Müller, o de los músculos palpebrales superiores, en el párpado superior y el músculo palpebral inferior en el párpado inferior son responsables de la ampliación de los ojos. Estos músculos no son sólo razones imperiosas de parpadear, pero también son importantes en muchas otras funciones, como entrecerrar los ojos y guiñando un ojo. El músculo palpebral inferior se coordina con el recto inferior a tirar abajo el párpado inferior cuando uno mira hacia abajo. Además, cuando los ojos se mueven, a menudo hay un abrir y cerrar, abrir y cerrar está pensado para el ojo para cambiar su punto de destino.

Coordinación Nerviosa

Aunque uno puede pensar que el estímulo desencadenante del parpadeo está seco o irritado, lo más probable es que éste sea controlado por un centro "intermitente" del globo pálido del núcleo caudado, un organismo de las células nerviosas entre la base y la superficie exterior del cerebro. Sin embargo, los estímulos externos pueden contribuir. La velocidad media del ojo de un parpadeo es de 300 a 400 milisegundos.

Mayor es la activación de la producción dopaminérgica en camino de la dopamina en el cuerpo estriado se asocia con una mayor tasa de los ojos de parpadeo espontáneo. Las condiciones en las que se reduce la disponibilidad de la dopamina como la enfermedad de Parkinson han reducido la frecuencia de parpadeo, mientras que las condiciones en el que se plantean, como la esquizofrenia tienen una tasa de aumento.

El Párpado

El párpado es un pliegue de piel par (superior e inferior) y músculo-mucoso móvil que cubre a los ojos. Está compuesto por la membrana conjuntiva palpebral, en contacto con el globo ocular; el tarso (el “esqueleto” del ojo), una capa de notable espesor, pero flexible; el músculo orbicular, que le da su movilidad, y la piel exterior. Su función es la protección del ojo y la humectación del mismo mediante las secreciones lagrimales. Por otra parte, el reflejo del parpadeo protege al ojo de cuerpos extraños.La palabra párpado viene del supuesto término latín vulgar palpetrum, proveniente del latín palpebra, de donde viene pálpebra. Está compuesta por el verbo palpare, "palpar" o "palpitar", y el sufijo brum-bra equivalente a fero, que indica "llevar" (al igual que vértebra o cerebro).

En el interior del tarso se encuentran las glándulas de Meibomio, de forma alargada, que ocupan toda la altura del párpado. Hay entre 30 y 40 de estas glándulas en el párpado superior. Secretan una sustancia grasa que sirve para lubricar el deslizamiento del párpado. En el párpado también se encuentran glándulas de Zeiss (sebáceas) y glándulas de Moll (sudoríparas), aunque son diferentes de las que aparecen en el resto del cuerpo.

Además, entre la conjuntiva y el tarso se encuentran las glándulas lagrimales de Krause y Wolfring, y en el borde libre de cada párpado se encuentran dos o tres filas de pelos pequeños, las pestañas, cada una con sus respectivas glándulas ciliar, sudorípara y sebácea.

Ojo Humano

El ojo es un órgano que detecta la luz y es la base del sentido de la vista. Su función consiste básicamente en transformar la energía lumínica en señales eléctricas que son enviadas al cerebro a través del nervio óptico.

El ojo humano funciona de forma muy similar al de la mayoría de los vertebrados y algunos moluscos; posee una lente llamada cristalino que es ajustable según la distancia, un diafragma que se llama pupila cuyo diámetro está regulado por el iris y un tejido sensible a la luz que es la retina. La luz penetra a través de la pupila, atraviesa el cristalino y se proyecta sobre la retina, donde se transforma gracias a unas células llamadas fotorreceptoras en impulsos nerviosos que son trasladados a través del nervio óptico al cerebro.

Su forma es aproximadamente esférica, mide 2,5 cm de diámetro y está lleno de un gel transparente llamado humor vítreo que rellena el espacio comprendido entre la retina y el cristalino.

En la porción anterior del ojo se encuentran dos pequeños espacios: la cámara anterior que está situada entre la córnea y el iris, y la cámara posterior que se ubica entre el iris y el cristalino. Estas cámaras están llenas de un líquido que se llama humor acuoso, cuyo nivel de presión, llamado presión intraocular, es muy importante para el correcto funcionamiento del ojo.

Para que los rayos de luz que penetran en el ojo se puedan enfocar en la retina, se deben refractar. La cantidad de refracción requerida depende de la distancia del objeto al observador. Un objeto distante requerirá menos refracción que uno más cercano. La mayor parte de la refracción ocurre en la córnea, que tiene una curvatura fija. Otra parte de la refracción requerida se da en el cristalino. El cristalino puede cambiar de forma, aumentando o disminuyendo así su capacidad de refracción. Al envejecer, el ser humano va perdiendo esta capacidad de ajustar el enfoque, deficiencia conocida como presbicia o vista cansada.

Referencias:


          [Consultado el 08 de Febrero de 2016]