LA HOMEOSTASIS



La Homeostasis es aquella tendencia que tiene todo ser vivo a mantener su equilibrio interno, cosa que consiguen a través de una serie de mecanismo reguladores del metabolismo.

Un ejemplo claro o ilustrativo de la homeostasis es la regulación de temperatura corporal en animales de sangres calientes y en particular en el hombre, mediante células especializadas del cerebro que al detectar un aumento anormal de la temperatura de la sangre, envían impulsos nerviosos a las glándulas sudoríparas con objetivo de activar el sudor. La evaporación de éste reduce la temperatura corporal.

Glándula Sudorípara

La glándula sudorípara es una glándula tubular enrollada que está situada en la dermis reticular e hipodermis y consta de largos y delgados tubos, cerrados por el extremo inferior, donde se apelotonan, formando un ovillo. Por los poros que se abren al exterior segregan el sudor, grasa sobrante líquida, con sabor salado, y una textura parecida a la orina.

Animal de sangre caliente

Animal de sangre caliente es aquel que mantiene su temperatura corporal a un nivel aproximadamente constante, independientemente de la temperatura del ambiente; es decir, tienen homeostasis térmica. En general, los mamíferos poseen este tipo de metabolismo.

Esto puede implicar no sólo la capacidad de generar calor, sino también la capacidad de enfriarse. Los animales de sangre caliente controlan su temperatura corporal regulando su tasa metabólica, por ejemplo, incrementando la tasa metabólica a medida que la temperatura del entorno empieza a disminuir. Normalmente la expresión de sangre caliente abarca tres aspectos distintos de la termorregulación.