TIPOS DE HONESTIDAD – Valor - Enciclopedia de Tareas

TIPOS DE HONESTIDAD – Valor



La palabra “honestidad”, también llamada honradez, es definida como el valor de decir la verdad, ser decente, recatado, razonable y justo. Desde un punto de vista filosófico es una cualidad humana que consiste en actuar de acuerdo como se piensa y se siente. Se refiere a la cualidad con la cual se designa a aquella persona que se muestra, tanto en su obrar como en su manera de pensar, como justa, recta e íntegra. En su sentido más evidente, la honestidad puede entenderse como el simple respeto a la verdad en relación con el mundo exterior, los hechos y las personas; en otros sentidos la honestidad también implica la relación entre el sujeto y los demás, y del sujeto consigo mismo.

La honestidad si bien es una cualidad única de los seres humanos, también suele utilizarse para adjetivar a la relación que se establece entre las personas y los animales.

Una persona honesta se reconoce por características únicas, como por ejemplo, siempre y en todo momento dice la verdad, frente a cualquier situación o persona; dice la verdad sobre sus calificaciones, siempre devuelve lo que no le pertenece; es transparente, es recta y justa.

Entres los tipos de honestidad, están:

  • Honestidad Simple: La honestidad simple o vulgar es definida como aquella honestidad que se manifiesta cuando el discurso que precede al acto es directamente equivalente a este. Lo que se conoce en marcos estrechos de pensamiento como decir la "verdad" (para nosotros, la descolorida verdad simple).

  • Honestidad Simple Inversa: Este tipo de honestidad se manifiesta cuando un individuo hace siempre exactamente lo contrario de lo que dice o afirma.

  • Honestidad Desplazada: La honestidad desplazada o relativa es aquella honestidad definida como la que se manifiesta cuando una persona siempre añade una cantidad extra a la real, la misma puede ser tanto de signo positivo como negativo.

  • Honestidad Degenerada: La honestidad degenerada o total es definida como aquella que se manifiesta cuando una persona, diga lo que diga, va a hacer siempre lo mismo. Esta se manifiesta en personalidades megalómanas y crueles. La megalomanía es una condición psicopatológica caracterizada por fantasías delirantes de poder, relevancia, omnipotencia y por una henchida autoestima.

También es posible encontrar diferentes contextos en los cuales puede actuarse honestamente, algunos de ellos son:

  • Honestidad Política: generalmente, esta cualidad se asocia con los políticos o las funciones del Estado. En las campañas electorales cada partido político brinca una serie de promesas a cumplir en un caso hipotético de ser electo para el cargo al intenta asumir. El no cumplimiento de dichas promesas es un acto de deshonestidad grave y tan solo aprovecharse de las funciones públicas para el beneficio propio es conocido también como un acto de corrupción.

  • Honestidad Académica: la honestidad académica es aquella que se encuentra presente en universidades o institutos de enseñanza y aprendizaje. Aquí la honestidad cumple un rol decisivo en la relación entre los alumnos y docentes. Las dos partes deben actuar honestamente para evitar, por ejemplo, hacer trampa en un parcial, copiar un trabajo ajeno y exhibirlo como propio, etcétera.

  • Honestidad Laboral: es necesaria la presencia de la honestidad dentro de un lugar donde se realizan actividades laborales para mantener un cierto orden de justicia que no altere la convivencia entre los individuos, pese a los factores competitivos que influyen en dicha convivencia. Cada integrante de un sector laboral debe mantener un carácter honesto con sus compañeros de trabajo y directivos al mando. Por otro lado, la relación que se establece con un posible cliente también debe ser de carácter honesto. Un ejemplo de deshonestidad en este ámbito es la publicidad engañosa y confusa.

  • Honestidad Personal: este tipo de honestidad suele ser la más importante y está relacionada directamente con la apreciación que se tiene sobre uno mismo. Es importante ser como se es en verdad y no aparentar otra cosa. Seguir los principios propios y forma de pensar es un acto de honestidad personal.

  • Honestidad Social: la honestidad social comprende a toda aquellas acciones que interactúan de alguna forma con alguna parte de la sociedad. Es necesario apelar a la honestidad, justicia y verdad en acto cotidiano.

La honestidad según Marco Tulio Cicerón

Marco Tulio Cicerón:[fue un jurista, político, filósofo, escritor, y orador romano. Es considerado uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana.]

Para el filósofo romano la honestidad se realiza por el cumplimiento de las obligaciones que se encuentran presentes en todas las actividades de la vida humana. La honestidad se contrapone a lo útil, al placer y al dolor (en contra de los Epicúreos) y representa el fin mismo al que debe aspirar el ser humano para ser recto.

Las obligaciones surgen de los cuatro principios (virtudes cardinales) que, de forma unida y mutuamente dependientes, conforman la honestidad:

  1. Prudencia (y sabiduría): de aquí la obligación de descubrir la verdad (distinguir los actos buenos de los malos y el conocimiento teórico en general)
  2. Justicia (y beneficencia): de aquí la obligación de mantener la unión y sociedad entre los hombres (tanto no dañar a los demás como servir a los demás)
  3. Fortaleza: de aquí la obligación de mantener la grandeza y excelencia del ánimo para realizar las acciones.
  4. Templanza: de aquí la obligación de mantener el orden, moderación y constancia de los actos.

La honestidad según Confucio

Confucio:[fue un reconocido pensador chino cuya doctrina recibe el nombre de confucianismo. Procedente de una familia noble arruinada; a lo largo de su vida: alternó periodos en los que ejerció como maestro con otros durante los cuales fue funcionario del pequeño estado de Lu, en el noreste de China, durante la época de fragmentación del poder bajo la dinastía Zhou.]

  • La honestidad es uno de los valores y componentes más importantes de una personalidad saludable con tu entorno y con los demás.

  • En su nivel más superficial, el Li, son todas aquellas acciones realizadas por una persona con objeto de construir la sociedad ideal, y destinadas a cumplir sus deseos, ya sea a corto plazo (malo) o a largo plazo (bien). Admitir que se busca la gratificación inmediata, con todo, puede contribuir a transformar un acto malo en uno peor, del mismo modo que ocultar las intenciones a largo plazo puede empeorar una buena acción. Un principio fundamental en esta teoría es la de que una buena persona debe mostrar sus sentimientos sinceramente en su rostro, de forma que facilite la coordinación de todos en la consecución de mejoras a largo plazo. Esta sinceridad, que abarca incluso a la propia expresión facial, ayuda a lograr la honestidad con uno mismo, y a que las actividades humanas resulten más predecibles, amigables y placenteras. En esta primera versión, la honestidad se logra buscando únicamente el propio beneficio.

  • En un nivel más profundo que el Li se encuentra el Yi, o la bondad. En este nivel no se persigue ya el propio interés, sino el principio moral de la justicia, basado en la reciprocidad. También aquí es importante el aspecto temporal de las acciones, pero en este caso como lapso de tiempo. Así, por ejemplo, dado que los padres dedican los tres primeros años de vida de sus hijos solo a cuidarlos, los hijos deben guardar luto los tres primeros años tras la muerte de los padres. En este nivel uno es honesto acerca de sus propias obligaciones y deberes, incluso cuando no hay nadie que los juzgue o que se vea inmediatamente afectado. Esta parte del código moral se relaciona con el culto a los antepasados, que Confucio hizo normativo.

  • El nivel más profundo de honestidad es el Ren, desde el cual surgen el Yi y por tanto también el Li. La moral de Confucio se basa en la empatía y la comprensión de los demás, lo que requiere una autocomprensión previa, de la que nacen las normas morales, más que de un código ético previo, otorgado por alguna divinidad. La versión confucionista del imperativo categórico consistía en tratar a los inferiores como te gustaría que tus superiores te tratasen a ti. La virtud se basa en la armonía con los demás, y en la aceptación de que en algún momento de nuestras vidas todos estamos a merced de otras personas. La honestidad consiste por lo tanto en ponerse en el lugar hipotético de la propia vida futura, y la de las generaciones pasadas y venideras, y elegir no hacer o decir nada que pueda mancillar el honor o la reputación de la familia.

En parte debido a una comprensión incompleta de estas nociones más profundas de honestidad en Occidente,es común en determinadas culturas de Asia denominar "bárbaros" a aquellos que no las conocen y las cumplen. Pese a que en ocasiones ciertas culturas asiáticas implican unos niveles de ambigüedad y paciencia.