LOS SANTOS ÓLEOS – Aceite - Enciclopedia de Tareas

LOS SANTOS ÓLEOS – Aceite



El término óleo se refiere al aceite (del latín oleum, "aceite"), la palabra aceite es un término genérico para designar numerosos líquidos grasos de orígenes diversos que no se disuelven en el agua y que tienen menor densidad que ésta. Es sinónimo de óleo (del latín oleum), pero este término actualmente se emplea sólo para los sacramentos de la Iglesia católica y en el arte de la pintura. Originalmente la palabra aceite se refería únicamente al aceite de oliva, y óleo se utilizaba para los demás, pero la palabra se generalizó para denominar a aceites vegetales, animales o minerales sustituyendo a óleo en la mayoría de sus acepciones.

La utilización del aceite como elemento de curación y de unción está ya presente desde el Antiguo Testamento. La liturgia cristiana ha aceptado el uso del Antiguo Testamento, cuando eran ungidos con el óleo de la consagración los reyes, sacerdotes y profetas, ya que ellos prefiguraban a Cristo, cuyo nombre significa «el Ungido del Señor».

Los santos óleos son tres, esto son: Óleo de los Enfermos, Óleo de los Catecúmenos y el Santo Crisma.

La unción es muy significativa para todo cristiano porque dice quién es Cristo. “Cristo” viene de la palabra griega correspondiente a la hebrea “Mesías”; ambas palabras significan “Ungido”. Jesús es el ungido de Dios, el Cristo. Esto significa que él es la encarnación perfecta del proyecto y misión de Dios. Él es el perfecto sacerdote, profeta y rey. Gracias a su bautismo, los cristianos comparten la perfecta identidad del Cristo, el Hijo de Dios. En el rito bautismal escuchamos decir: “Dios todopoderoso... te unja con el crisma de la salvación, para que incorporado a su pueblo, seas para siempre miembro de Cristo Sacerdote, de Cristo Profeta y de Cristo Rey”.

El jueves de la Semana Santa, o un poco antes, el obispo reúne a los sacerdotes y a otros miembros del pueblo de Dios para consagrar el Crisma y para bendecir los óleos, el de enfermos y el de catecúmenos. Esto se hace dentro de una liturgia llena de inspiración.

Primero se bendice el Óleo de los enfermos. Se invoca al Espíritu Santo sobre el óleo, para que todos los ungidos puedan ser curados en su cuerpo, mente y alma.

En segundo término, se bendice el Óleo de los catecúmenos. Son catecúmenos los que se preparan para ser bautizados. Este aceite bendito será usado, pues, en el itinerario de la iniciación cristiana, es decir, como preparación a participar en el Bautismo, Confirmación y Eucaristía celebrados en la Vigilia Pascual. También se emplea en los niños que son bautizados. Las oraciones piden que quienes sean ungidos sean fortalecidos en su fe, crezcan en su comprensión del Evangelio y vivan más plenamente el discipulado cristiano.

  • Óleo de los Enfermos: Ese aceite se usa principalmente para el sacramento de la Unción de los enfermos. El óleo de los enfermos remedia las dolencias de alma y cuerpo de los enfermos, para que puedan soportar y vencer con fortaleza el mal, y conseguir el perdón de los pecados. No sólo está indicado para los moribundos: también es aconsejable ungir a los enfermos graves o ancianos ya muy deteriorados en su salud. Lo anterior implica que puede recibirse más de un vez, si hay mejoría y posterior agravamiento.

  • Óleo de los Catecúmenos: usado para ungir a los que están preparándose para el Bautismo. Este óleo extiende el efecto de los exorcismos, para que los bautizandos reciban la fuerza para renunciar al diablo y al pecado, antes de que se acerquen y renazcan de la fuente de la vida.

  • Santo Crisma: es una mezcla de aceite de olivo con bálsamo, una fragancia de la Tierra Santa. El Crisma recibe su nombre de Cristo, igual que nosotros, que somos cristianos por haber sido ungidos con ese óleo. La oración es muy rica y revive el cántico de David y la unción sacerdotal de Aarón. En ella, se resalta el árbol del olivo y la paloma que regresó a Noé con un ramo de olivo. Se pide al Padre que bendiga ese aceite para que quienes sean ungidos con él puedan portar la imagen de Cristo, sean liberados del pecado y participen de la vida eterna. Este Óleo se usa en el Bautismo, la Confirmación y al conferir el Orden sacerdotal, sacramentos que no pueden ser repetidos.