PASTOREO DIFERIDO – Ganadería



Pastoreo es un concepto que se emplea para nombrar al proceso y a las consecuencias de pastorear. Quien se encarga de desarrollar el pastoreo del ganado recibe el nombre de pastor. Esta persona se encarga de cuidar y de guiar a los animales cuando éstos se encuentran en una superficie abierta, fuera de establos o de estructuras similares.

Pastoreo, esta frase se refiere a que los animales como las vacas y los caballos, suelen andar sueltos por las llanuras y allí pastorean a su libre albedrío, generalmente se trata de animales salvajes, sin marca y sin dueños.

El pastoreo diferido es un tipo de pastoreo, este sistema implica el descanso de algunos potreros durante ciertos períodos antes de iniciarse la época seca para utilizarlos durante la misma. La práctica de conservar “heno en pie” es un ejemplo. La desventaja de este sistema es que, para el tiempo que el animal utiliza los potreros, el pasto por su excesiva madurez muestra una aceptabilidad y valor nutricional muy pobre, contribuyendo exclusivamente una ración de mantenimiento.

A veces, es conveniente introducir al ganado en el pasto no en el momento de su óptima producción en cantidad calidad (encañado en las gramíneas o altura óptima de inicio del aprovechamiento), sino más tarde, para permitir la floración y fructificación de las plantas y la consiguiente diseminación y enterramiento de semillas que efectúa el pastoreo. Esa entrada retrasada o diferida del ganado al pasto, denominada PASTOREO DIFERIDO, se emplea con cierta frecuencia como método de mejora de comunidades herbáceas con escasa cobertura (p.ej. por mala implantación) y en pastos de anuales, para permitir su diseminación.

Con este sistema, se permite que el pastizal descanse periódicamente para que se recupere y esté en condiciones de mejorar su rendimiento.

Luego del pastoreo, la planta debe disponer de un tiempo prudente para recuperar su vigor antes del próximo pastoreo, siendo este tiempo variable para cada especie y dependiendo además de la época del año en que se encuentre.

El potrero que ha sido pastoreado durante todo el año se deja descansar al año siguiente para que las especies de mayor valor forrajero puedan semillar. Una vez que la semilla está madura, se pastorea intensamente aprovechando el forraje diferido ya maduro, incorporando la semilla con el pisoteo de los animales y de esta forma favorecer su germinación.