TIPOS DE SUELO - Enciclopedia de Tareas

TIPOS DE SUELO



El suelo es la parte superficial de la corteza terrestre, biológicamente activa, que proviene de la desintegración o alteración física y química de las rocas y de los residuos de las actividades de seres vivos que se asientan sobre ella.

El suelo tiene gran importancia porque interviene en el ciclo del agua y los ciclos de los elementos y en él tienen lugar gran parte de las transformaciones de la energía y de la materia de todos los ecosistemas.

Además, como su regeneración es muy lenta, el suelo debe considerarse como un recurso no renovable y cada vez más escaso, debido a que está sometido a constantes procesos de degradación y destrucción de origen natural o antropológico.

Entres los tipos de suelos están:

Suelos Azonales

Los suelos azonales son suelo inmaduros, se ubican en las primeras etapas de desarrollo ya que carecen de límites bien marcados y no tienen grandes influencias climáticas. Dentro de esta categoría existen los siguientes:

  • Regosoles: conformados sobre materiales no consolidados y recientes como arena, dunas o aluviones.
  • Litosuelos: conformados sobre la roca madre en la que la naturaleza aún no ha logrando afectar su evolución.

Suelos Interzonales

Los suelos interzonales son suelo poco evolucionados y reflejan la influencia del mal drenaje y de la roca madre. En esta categoría existen cinco tipos:

  • Ranker: es aquel que se encuentra sobre rocas silíceas, en lugares de bajas temperaturas, montañosos y con pendientes marcadas. Además carece de carbonatos.
  • Rendsina: es de menos espesor, se ubica sobre en climas diversos, sobre rocas calizas.
  • Salinos: como su nombre indica, poseen grandes cantidades de sal, se ubican en climas secos, tienen poca vegetación y humus.
  • Gley: se ubican en zonas húmedas y pantanosas, son ricos en humus y en ellos se suele acumular hierro, lo cual le confiere un tono gris azulado.
  • Turberas: se encuentran sobre zonas encharcadas, es un suelo ácido donde abunda la vegetación y la materia orgánica.

Suelos Zonales

Los suelos zonales son suelos altamente evolucionados y maduros que se caracterizan por verse condicionados por la actuación prolongada del clima. Dentro de esta categoría encontramos siete clases de suelos:

  • Tundra: este se ubica en latitudes altas, su evolución es lenta y se caracterizan por tener poca vegetación y bajísimas temperaturas.
  • Podsol: también se ubica en suelos fríos y húmedos, con abundantes precipitaciones. Posee tierras grisáceas, es arenoso y ácido y en él abunda el humus. Se ubica en latitudes medias.
  • Tierra parda de bosque: al igual que los dos anteriores, también se localiza en climas fríos y es rico en humus y también se encuentra en latitudes medias y climas fríos.
  • Mediterráneos: en latitudes medias y clima templado, este suelo se caracteriza por presenciar veranos secos, ser arcilloso y tener poco humus. Suelen ser rojizos.
  • Chernoziom: también en climas templados, son muy desarrollados y fértiles. El humus y hierro abundan en estos suelos. También se ubican en climas templados y latitudes medias.
  • Lateritas: se caracterizan por su clima sumamente lluvioso, cálido y ecuatorial por estar ubicados en una latitud intertropical. Tienen un gran espesor y una costra dura de color roja. Están compuestos por hierro y aluminio.

También existen dos clasificaciones para los tipos de suelo, una según su estructura y otra de acuerdo a sus formas físicas.

Por estructura

  • Suelos arenosos: No retienen el agua, tienen muy poca materia orgánica y no son aptos para la agricultura.
  • Suelos calizos: Tienen abundancia de sales calcáreas, son de color blanco, secos y áridos, y no son buenos para la agricultura.
  • Suelos humíferos (tierra negra): Tienen abundante materia orgánica en descomposición, de color oscuro, retienen bien el agua y son excelentes para el cultivo.
  • Suelos arcillosos: Están formados por granos finos de color amarillento y retienen el agua formando charcos. Si se mezclan con el humus que es la sustancia compuesta por ciertos productos orgánicos de naturaleza pueden ser buenos para cultivar.
  • Suelos pedregosos: Formados por rocas de todos los tamaños, no retienen el agua y no son buenos para el cultivo.
  • Suelos mixtos: Tiene características intermedias entre los suelos arenosos y los suelos arcillosos.

Por características físicas

  • Litosoles: Se considera un tipo de suelo que aparece en escarpas y afloramientos rocosos, su espesor es menor a 10 cm y sostiene una vegetación baja, se conoce también como leptosoles que viene del griego leptos que significa delgado.
  • Cambisoles: Son suelos jóvenes con proceso inicial de acumulación de arcilla. Se divide en vértigos, gleycos, eutrícos y crómicos.
  • Luvisoles: Presentan un horizonte de acumulación de arcilla con saturación superior al 50%.
  • Acrisoles: Presentan un marcado horizonte de acumulación de arcilla y bajo saturación de bases al 50%.
  • Gleysoles: Presentan agua en forma permanente o semipermanente con fluctuaciones de nivel freático en los primeros 50 cm.
  • Fluvisoles: Son suelos jóvenes formados por depósitos fluviales, la mayoría son ricos en calcio.
  • Rendzina: Presenta un horizonte de aproximadamente 50 cm de profundidad. Es un suelo rico en materia orgánica sobre roca caliza.
  • Vertisoles: Son suelos arcillosos de color negro, presentan procesos de contracción y expansión, se localizan en superficies de poca pendiente y cercanos escurrimientos superficiales.

El suelo se puede clasificar según su textura: fina o gruesa, y por su estructura: floculada, agregada o dispersa, lo que define su porosidad que permite una mayor o menor circulación del agua, y por lo tanto la existencia de especies vegetales que necesitan concentraciones más o menos elevadas de agua o de gases.

El suelo también se puede clasificar por sus características químicas, por su poder de absorción de coloides y por su grado de acidez (pH), que permite la existencia de una vegetación más o menos necesitada de ciertos compuestos.

Los suelos no evolucionados son suelos brutos, muy próximos a la roca madre y apenas tienen aporte de materia orgánica. Son resultado de fenómenos erosivos o de la acumulación reciente de aportes aluviales. De este tipo son los suelos polares y los desiertos, tanto de roca como de arena, así como las playas.

Los suelos poco evolucionados dependen en gran medida de la naturaleza de la roca madre. Existen tres tipos básicos: ránker, rendzina y los suelos de estepa.

  • Los suelos ránker, son más o menos ácidos, como los suelos de tundra y los alpinos.
  • Los suelos rendzina, se forman sobre una roca madre carbonatada, como la caliza, suelen ser fruto de la erosión y son suelos básicos.
  • Los suelos de estepa, se desarrollan en climas continentales y mediterráneo subárido. El aporte de materia orgánica es muy alto. Según sea la aridez del clima pueden ser de colores desde castaños hasta rojos.

En los suelos evolucionados encontramos todo tipo de humus, y cierta independencia de la roca madre. Hay una gran variedad y entre ellos se incluyen los suelos de los bosques templados, los de regiones con gran abundancia de precipitaciones, los de climas templados y el suelo rojo mediterráneo. En general, si el clima es propicio y el lugar accesible, la mayoría de estos suelos están hoy ocupados por explotaciones agrícolas.