CUIDADOS DE LAS HORTALIZAS – El huerto en primavera



El huerto o huerta es un cultivo de regadío, muy frecuente en las vegas de los ríos por ser un tipo de agricultura que requiere riego abundante, aunque el sistema de riego por goteo, muy apropiado en las parcelas de horticultura, economiza una enorme cantidad de agua. Los principales cultivos de las huertas suelen ser las hortalizas, verduras, legumbres y, a veces, árboles frutales. Suelen recibir por ello el nombre genérico de cultivos hortícolas.

Las hortalizas son un conjunto de plantas cultivadas generalmente en huertas o regadíos, que se consumen como alimento, ya sea de forma cruda o preparada culinariamente, y que incluye las verduras y las legumbres verdes (las habas y los guisantes). Las hortalizas no incluyen las frutas ni los cereales.

Sin embargo, esta distinción es arbitraria y no se basa en ningún fundamento botánico. La Real Academia de la Lengua no reconoce esta taxonomía, y circunscribe esta acepción a los cultivos realizados en un huerto.

El comienzo de la primavera es el inicio del huerto y la hortaliza, en el mismo las temperaturas suben día a día y es la mejor época del año para disfrutar de la horticultura. Empieza la primavera aireando la tierra y fertilizándola, sigue con las siembras de semillas y el trasplante de plántulas a partir del mes de abril. Algunas especies que podrás cultivar son: la acelga, el brócoli, el calabacín, la cebolla, los guisantes, las habas, las judías verdes, la lechuga, el melón, la patata, el pepino, el pimiento, el tomate, el rábano o la zanahoria.

Hortaliza a principios, mediados y a finales de primavera

A continuación te presentamos una guía detallada de todas las tareas a realizar en el huerto desde principio hasta finales de primavera.

Principios de primavera

  • Preparar los suelos para sembrar.
  • Quitar las malas hierbas utilizando una azada.
  • Proteger los primeros cultivos de los pájaros.
  • Sembrar las hortalizas tempranas protegidas bajo cristal o al aire libre pero con protección al frío.
  • Plantar las patatas tempranas.
  • Plantar las habas tempranas bajo cristal.

Mediados de primavera

  • Quitar las malas hierbas de forma continuada.
  • Preparar los bancales para plantar hortalizas.
  • Abonar las coles con abonos de nitrógeno.
  • Amontonar la tierra alrededor de las hojas de las patatas para conservarlas ante las posibles heladas.
  • Sembrar los cultivos de verano en el exterior.
  • Los cultivos más delicados debe seguir sembrándose bajo cristal o protegidos.

Finales de primavera

  • Quitar las malas hierbas constantemente.
  • Cortan los brotes de espárragos cuando alcancen los 15 cm.
  • Mantener la siembra continua de lechugas, para poder recolectarla durante todo el verano (no plantar todo de golpe, sino semana a semana).
  • Plantar al aire libre las hortalizas de verano.
  • Sembrar las hortalizas más tardías, como el brócoli.
  • Trasplantar al exterior los productos sembrados en semilleros protegidos.
  • Plantar las últimas patatas tardías.
  • Utilizar los bancales de plantación para el cultivo de pepinos, calabazas y melones.

Se da por sentado que las hortalizas son ricas en vitaminas. Pero no es lo mismo un guisante fresco cocinado en una nube de vapor, que otro recién salido del líquido de una lata de conservas.

Las hortalizas frescas deben conservarse adecuadamente hasta el momento del consumo. Las condiciones y duración del almacenamiento influyen mucho en el aspecto y valor nutritivo. La mayoría de las hortalizas deben conservarse a temperaturas bajas con una alta humedad ambiental, por lo que el verdulero del frigorífico es el lugar más recomendable. Se aconseja ponerlas en bolsas agujereadas o con láminas de aluminio y evitar que el envase sea hermético. En el frigorífico se pueden conservar algunos días, según la clase de hortaliza. Por ejemplo las espinacas, lechuga, etc, no conviene tenerlos más de 3 días, sin embargo las zanahorias, nabos, remolacha, son menos sensibles y se conservan durante más tiempo. Algunas como las cebollas y los ajos secos, no precisan ser conservados en la nevera, siendo más adecuado un lugar seco y aireado.

Las hortalizas se han de lavar o cepillar cuidadosamente antes de ser consumidas, según se trate de hojas, raíces o tubérculos. Cuando no se puedan pelar, hay que limpiarlas mucho, sobre todo si tienen la piel rugosa o peluda. Las hortalizas que se coman crudas deberían sumergirse en agua con unas gotas de lejía diluida durante unos cinco minutos y después limpiarlas con agua corriente. Se debe hacer esto porque las hortalizas se riegan a veces con aguas no potables que pueden contener numerosas bacterias y el agua de riego entra en contacto con la hortaliza que suele estar a ras de suelo.

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Hortaliza
http://elhuertourbano.org/cuidados-huerto-en-primavera