EL ARTE URBANO COMO TERAPIA - Enciclopedia de Tareas

EL ARTE URBANO COMO TERAPIA



El término arte urbano, también llamado “arte callejero”, hace referencia a todo el arte de la calle, frecuentemente ilegal. El arte urbano engloba tanto al graffiti como a otras diversas formas de expresión artística callejera. Desde mediados de los años 90 el término street art o, de forma más específica, Post-Graffiti se utiliza para describir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de expresión artística en las calles mediante el uso de diversas técnicas (plantillas, posters, pegatinas, murales, graffitis...), que se alejan del famoso grafiti pero no siempre tiene que ser en paredes pues ahora en la actualidad es posible, incluso, dibujar en forma experta 3D.

Uno es el uso de plantillas (stencil), a menudo con un mensaje político, cobra especial relevancia en París en la segunda mitad de los años 60. Sin embargo, no es hasta mediados de los años 90, con la aparición de artistas como el norteamericano Shepard Fairey y su campaña "Obey" (Obey Giant) (Obedece al gigante), ideada a partir de la imagen del luchador norteamericano Andre The Giant y llevada a cabo mediante el uso de posters y plantillas, cuando las diversas propuestas de este tipo cobran auge en distintas partes del mundo y son percibidas en su conjunto como parte de un mismo fenómeno o escena.

El arte urbano como terapia es el resultado de la exposición Urbanart San Roque, un proyecto que con el patrocinio de la refinería Cepsa del Campo de Gibraltar ha llevado al campus de La Rábida de la Universidad Internacional de Andalucía 30 fotografías de otros tantos jóvenes, que muestran sus obras de arte urbano. Hasta el próximo 15 de enero se puede visitar esta exposición en horario de mañana y tarde en la hemeroteca de la UNIA. En el acto de presentación estuvieron presentes el propio artista y la vicerrectora del campus de La Rábida, Yolanda Pelayo. Antoni Gabarre es, entre otras muchas cosas, educador social y ha trabajo en lugares tan dispares como Bosnia e Irlanda del Norte y en cárceles. Siempre en lugares con problemas de integración, en algunos casos de integración entre religiones, musulmana, católica y protestante. "Mi trabajo siempre ha estado con las personas con problemas de integración. Esta exposición es el resultado de dos años de trabajo del 2010 al 2012.

La mayoría de los entre 80 y 90 jóvenes que participan proceden de familias desestructuradas y con problemas psicosociales". Para este polifacético artista escultor, muralista y publicista, "el muralismo y el grafiti son herramientas de intervención con jóvenes y como prevención del vandalismo". Estos programas se diseñan y ponen en marcha en coordinación con entidades públicas y privadas, y tienen como objetivos principales sensibilizar a la ciudadanía en general y a los jóvenes en particular sobre el respeto al entorno urbano, favorecer la mejora de la estética urbana, la integración social de los jóvenes a los que su situación personal les lleva a la realización de actos vandálicos y favorecer el desarrollo creativo de los jóvenes creadores urbanos dotándolos de recursos y oportunidades.