IMPORTANCIAS DEL ACLAREO DE PLÁNTULAS – En agronomía



El aclareo consiste en extraer las plantas que sobran de nuestra zona de cultivo una vez las semillas han germinado. Para ello, debemos escoger previamente las plantas que mejor se han desarrollado, puesto que serán las que más posibilidades tengan de crecer sanas y fuertes. Que puede soportar el árbol con pleno desarrollo de su tamaño y calidad.

Si respetamos el espacio adecuado de crecimiento de cada planta nos aseguramos que nuestros cultivos puedan desarrollarse y crecer sanos. Una falta de espacio provoca que varias plantas compitan por los mismos nutrientes, el agua y la luz. Además, la alta competitividad genera estrés en la planta y esto provoca que sean más propensas a sufrir enfermedades producidas por los hongos. Gracias al aclareo podemos evitar estos inconvenientes.

El término “aclareo” es definido como operación agrícola que se practica en algunas plantas para descargándolas de los frutos más pequeños, provocar el mayor crecimiento del resto.

Normalmente, los árboles frutales producen mayor cantidad de frutas de las que buenamente pueden soportar en el tamaño máximo que permite su especie, que es lo que el agricultor requiere. Esta abundancia origina que habitualmente caigan naturalmente muchos frutos antes de madurar, que otros maduren con tamaño reducido y que el árbol quede agotado y empobrecido.

Para evitar tales daños, se quitan algunos frutos de menor tamaño en aquellas ramas en que se vea que abundan exageradamente y si, adelantada la vegetación, se observa que no caen naturalmente otros, se eliminan otros más siempre escogiéndolos de entre los defectuosos, los menores en tamaño o los muy apiñados. Así se dejan tan solo aquellos que se comprende que puede soportar el árbol con pleno desarrollo de su tamaño y calidad.

En Botánica, más específicamente en espermatofitas, se denomina plántula al estado del desarrollo del esporófito que comienza cuando la semilla rompe su dormancia y germina, y termina cuando el esporofito desarrolla sus primeras hojas no cotiledonares maduras, es decir funcionales. Una plántula típica puede ser dividida en la raíz primaria que deriva de la radícula del embrión, y el vástago primario que consta del tallo primario con uno o más cotiledones u hojas embrionarias (presentes en la semilla, que según la especie se desarrollarán durante el estadio de plántula hasta ser grandes y funcionales como fotosintéticas, o no), si hay dos cotiledones éstos aparentan encontrarse a la misma altura del tallo, en el primer "nudo" o nudo cotiledonar; el tallo entre el o los cotiledones y la raíz se llama hipocótilo ("debajo de los cotiledones"), el tallo por sobre los cotiledones hasta la primer hoja no cotiledonar es el epicótilo ("por sobre los cotiledones"). La transición de tallo a raíz puede no ser visible externamente a ojo desnudo (morfológicamente), pero se mantiene su identidad anatómica y es en la estela de cada uno donde pueden ser diferenciados.