¿QUÉ ES EL MAL DE PARKINSON?



El mal de Parkinson, también conocido como la enfermedad de Parkinson, o simplemente Parkinson, es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta a la capacidad del cerebro para controlar nuestros movimientos. El mal de Parkinson fue nombrado en honor al Dr. James Parkinson, el primer médico a describir la enfermedad.

Nuestro cerebro no es responsable solamente de nuestros pensamientos y razonamientos; cada movimiento que hacemos, desde un simple abrir y cerrar los ojos hasta el acto de caminar, nace de una orden del sistema nervioso central, que a través de neurotransmisores llega a su destino final, los músculos.

Un grupo de células cerebrales, llamadas neuronas dopaminérgicas, son responsables de producir dopamina, un neurotransmisor que actúa sobre el control de movimientos finos y coordinados. Algunas de las actividades de nuestro día a día son tan triviales que nunca paramos para pensar acerca de su complejidad. El acto de beber un vaso de agua, por ejemplo, requiere un mayor control de nuestros músculos, no sólo para traer el brazo hasta el vaso, sino también para agarrarlo de forma estable, llevarlo hasta a la boca y girarlo lo suficiente como para que una cierta cantidad de líquido llegue a nuestra boca. Se llaman movimientos finos, muy dependientes de la acción de las neuronas dopaminérgicas.

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por la destrucción de estas neuronas, llevando a una escasez de dopamina en el sistema nervioso central y, en consecuencia, un trastorno de movimientos.

No existe cura para la enfermedad de Parkinson, sin embargo, los tratamientos actuales son muy eficaces en el control de los síntomas.

Una de las drogas más usadas es la levodopa + carbidopa (Sinemet), que se convierte en dopamina en el cerebro. Pueden utilizarse varios otros medicamentos que imitan la acción de la dopamina en el cerebro, incluyendo: bromocriptina, pramipexol y ropinirol.

Además del tratamiento medicamentoso, la práctica de ejercicios físicos regularmente es importante para disminuir los síntomas motores de la enfermedad.

Las complicaciones de la enfermedad de Parkinson ocurren en personas que desarrollan demencia o discapacidad física grave. Neumonía, caídas y aspiración de alimentos son complicaciones que pueden ocurrir en los estadios más avanzados y que pueden llevar a la muerte. En general, sin embargo, el paciente con Parkinson no tiene la expectativa de vida menor que el resto de la población. El gran problema del Parkinson es la gran pérdida de calidad de vida.

La progresión de la enfermedad de Parkinson es muy variable y no hay síntomas o signos que permitan predecir con exactitud cómo evolucionará la enfermedad a largo plazo en cada paciente. Sin embargo, la revisión de algunos estudios puede proporcionarnos una amplia visión sobre la evolución de la enfermedad de Parkinson:

En un estudio antiguo llevado a cabo entre 1949-1964, la proporción de pacientes que se encontraban discapacitados o muertos dentro de cinco años después de la aparición de la enfermedad fue del 25%. Ese número aumentó para un 67% en 9 años y para un 80% entre los pacientes con enfermedad por cerca de 14 años. El estudio también identificó la existencia de un pequeño grupo de pacientes que tuvieron una progresión lenta, manteniendo el equilibrio, estabilidad postural y ausencia de discapacidad grave inclusive después de más de 20 años de enfermedad.

Un estudio similar fue llevado a cabo entre 2000 y 2012 y han sido identificadas complicaciones como demencia, discapacidad física o muerte en cerca del 77% de pacientes con 10 años de enfermedad.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson solamente ocurren cuando se destruyó cerca del 80% de las neuronas. La causa de esta destrucción es todavía desconocida, lo que hace que la enfermedad de Parkinson sea considerada una enfermedad idiopática, es decir, sin causa definida. Sin embargo, se han identificado algunos factores de riesgo:

  • Edad: la enfermedad de Parkinson es una enfermedad de personas mayores, comenzando generalmente alrededor de 60 años de edad. Es raro encontrar pacientes con enfermedad de Parkinson antes de la edad de 40 años.

  • Antecedentes: familiares de pacientes con Parkinson tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

  • Sexo masculino: el mal de Parkinson es más común en hombres que en mujeres.

  • Traumas en el cráneo: aislados o repetitivos, como en los boxeadores, pueden dañar las neuronas dopaminérgicas.

  • Contacto con pesticidas: ciertas sustancias químicas pueden causar daños neurológicos que llevan al Parkinson.

Fuente:
ENFERMEDAD DE PARKINSON – Síntomas, Causas y Tratamiento
www.mdsaude.com/es/2016/12/enfermedad-de-parkinson.html